<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279</id><updated>2011-10-02T00:46:41.675-07:00</updated><title type='text'>Bellavista, 19.30</title><subtitle type='html'>Periodista chileno gay informa desde los adentros de una prestigiosa red de televisión abierta.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>25</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-110149483453545304</id><published>2004-11-26T09:12:00.000-08:00</published><updated>2004-11-26T10:47:14.536-08:00</updated><title type='text'>No hay mal que por bien</title><content type='html'>Bueno, cumplo con actualizar el newsflash de ayer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No todos los programas "en vivo" son "en directo". En el caso del mío, grabamos efectivamente todos los días, excepto lo dáis viernes, dado que el conductor del eximio espacio, Míster Sergius Lakes, tiene por contrato ese día libre -la suerte de algunos, que con sueldo que se encumbran bien por encima de la media decena de palos, pueden además pedir libres, a pesar de trabajar sólo un par de horas diarias. Lo que vale ser rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, volviendo al tema. Para acatar los designios de nuestro famosillo conductor, grabamos los viernes los días jueves, justo después del programa. Y en el caso de esta semana, el invitado en cuestión era una connpotada periodista/conductora/ex candidata a miss Chile, cuya intervención más recordada es haber enterrado a Chespirito en el cajón de un escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, su humilde servidor Humberto era el encargado de editar el video que introducía el tema de conversación del programa. El tema: las idioteces de las misses, un compilado de aquellos momentos notables como cuando una candidata a Miss Chile dijo qe IPC significaba "economía", otra rebautizó al autor de Candle in the Wind como Eletton Llon, otra dijo que quería vivir en "la época esa en que se usaban unos vestidos grandes" (a lo que Kiki Monrandei, conduciendo, respondió con igual ignorancia: "O sea, como la era Isabelina, 1800-1810"), y lo más notale, nuestra eximia invitada diciendo que para perpetuar la raza escogería al Papa, y cofesando que su sueño era "ser un caballo, aunque en mi caso tendría que ser una yegua".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los astros no estaban muy de buena con Humberto, así que una serie de errores llevó a que la nota, hecha, desapareciera entre un mar de cintas. Hubo que reeditar la nota de emergencia, por lo que la editora periodística no la alcanzó a ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y bueno, comenzó el programa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La invitada, sentada bajo el estudio, veía por un monitor el programa. Parte la nota. Se ve a sí misma diciendo que era una yegua. Oye a los panelistas comentando la tontera de las misses. Desde su silla, le dice a una de las productoras "necesito hablar con alguien".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras, Humberto, sentado en la oficina, escribe el blog de ayer. No se percata de que la productora periodística se para y sale corriendo de la oficina. No se percata de nada, hasta que entra Franni Corri, la copuchenta de la oficina de al lado, gritando "¡¿Qué pasó, qué pasó?!"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abajo, en el programa, estaba el caos. Se oían gritos de frases entrecortadas como "me están haciendo una encerrona, yo no vine para hablar de esto, quiero irme para mi casa", mezclados con sollozos. Algunas panelistas y la editora periodística corrían de un lado para otro como pollo decapitados, tratando de solucionar el problema. Otros en el estudio sueltan frases como "oye, pero yo a las 8 tengo que irme, okey?". Humberto siente el metal frío de la guillotina sólo un par de centímetros por encima de su cabeza: eso de que el hilo siempre se corta por el lado más delgado se aplica mucho acá en la TV.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las panlistas baja a consolar a la desdichada invitada. Arriba, en el switch, Humberto escucha por su micrófono toda la escena. Moquilleos, pedidas de kleenex, acusaciones, gritos. Ella nos lanza un Julio Iglesisa modificado: "se va, se va, se va, se va, se va, se vaaa". La editora le responde lanzándole un Raphael: "siempre estás diciendo que te vas, tra-la-la". Ella le lanza de vuelta un Alejandro Sanz, con "tengo el corazón partío", y Xime Towers, la editora, le devuelve desesperada un Franco de Vita, "Te amo" y todas sus variaciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Humberto la suda dura a unos metros, en el switch. Una cámara incurre en el error de grabar la discusión. Justo en el momento en que Mrs Towers le está jurando, casi de rodillas y sin mucho pudor que cambiamos todo el programa, que ella tiene toda la razón y que el tema no va a ser las tonteras de las misses, que hablamos de la grandeza del jamón acaramelado si quiere, pero que por favor no se vaya. La initada ve la cámara, y cae en la paranoia más profunda. "Ustedes me están mintiendo, esta es una encerrona, lo están grabando todo y lo van a transmitir". Sólo falta que nos acuse de estar planeando robarle su primogénito para que la escena sea completamente telenovelesca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre medio, Humberto recibe un flash. La directora mencionó la nota en su ataque de rabia. Parece que lo que espera es una cortada de cabeza más rápida que lo que esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo en ese momento, Mercurio se mueve. Ya no está en línea con venus, y los niveles hormonales bajan, lo estrógenos se reducen, y la invitada entra en razón. Un milagro. El programa se realiza, sale bueno, mejor de lo esperado. Quizás hasta ayuda un poco todo el percance, porque la invitada está tan patuleca que a lo dos minuto de entrar ya está soltando todos sus dramas sin pudor ni continencia, y no pasan ni minutos y ya está llorando. Claro, entre frase y frase lanza un par de indirectas no muy indirectas contra el programa, pero a estas alturas del partido nada importa. Está hablando hasta po las orejas. Mejor aún, por primera vez en mucho tiempo, ella está habland de cosas importantes, el programa está hablando de cosas importantes, cosas que van más allá de la vida pivada de los famosos, de esas cosas que hasta pueden hacer una pequeña "diferencia" para que el mundo sea un lugar un pelo menos podrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las Parcas acaban de salir de vacaciones y parece que el resto de lo olímpicos esá de buena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cabeza de Humberto sigue en su lugar. Su colon está un poco desarticulado, pero al menos la cabeza sigue en su lugar.&lt;br /&gt;--------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nota al pie. No sólo las misses son brutas e ignorantes. Terminado el VTR con las misses, interviene el señor Sergius Lakes, animador, hombre electrónico, personaje respetado por muchos que creen que tiene algo más que ego llenándole la cabeza por el simple hecho de que es el único conductor capaz de hablar en sobresdrújulas. Interviene, y dice con absoluta seriedad y ningún dejo de ironía: "Cómo es posible que esas mujeres sean tan ignorantes, que no sepan que IPC significa Impuesto a las Pensiones Comerciales". Textual. &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-110149483453545304?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/110149483453545304/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=110149483453545304' title='20 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/110149483453545304'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/110149483453545304'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/11/no-hay-mal-que-por-bien.html' title='No hay mal que por bien'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-110142077132961184</id><published>2004-11-25T13:47:00.000-08:00</published><updated>2004-11-25T14:12:51.330-08:00</updated><title type='text'>La velocidad de las cosas</title><content type='html'>Problema1: Demasiados eventos durante las últimas tres semanas que impiden que escriba en el blog por falta de tiempo. Solución: no escribir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Problema 2: Demasiados eventos relevantes que escribir en el blog, por lo que pienso necesitar de mucho tiempo para escribirlos. Solución: postergar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Problema 3: Demasiados eventos acumulados, tantos que ni siquiera el tiempo disponible permite describirlos. Solución: plantear los problemas y esperar que el lector comprenda los baches espaciotemporales en los que estamos a punto de caer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, vamos haciendo un resumen de "lo importante". Cumplí cuatro años con Siamés. Regalé un reloj y una camisa, recibí una máquina de escribir de los años 50, en perfecto estado, cinta nueva y hasta con la maletita para transportarla. Como si no bastara (do Humberto, dueño de un Underwood circa 1890 pero que requiere de músculos en los dedos para escribir, saltaba en una pata). Primera vez que me ganan en el concurso ese de "quién da el mejor regalo", por lo que he pasado la última semana y media rebanándome el seso para ver cómo mierda me las arreglo para reivindicarme en la pascua (lo que en realidad quiere decir dar un regalo tan espectacular que se sienta profundamente humillado respecto de lo que sea que me va a regalar él).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sí, tengo un problema con el tema de la competencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Especialmente con Siamés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, finalicé un pituto para la maravillosa facultad de Augronomía de la Luniversidad Católlica (lo errores de orto son para evitar que un agrónomo venga a dar acá): el montaje de un video para conmemorar los 100 años de la Facultad, a tres pantallas gigantes, con una audiencia de 700 personas. El Ego de Humberto se infló a tamaño zepellin cuando vio a los 700 agrónomos, que no pescaban ni al decano, quedarse callados y enbobados con el videito. Su bolsillo también se puso contento, cuando tres de los caballeros se acercaron in situ para pedir pegas. Lo que significa que se ve plata en mi futuro. Menos mal, porque...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acaba, finalmente, el puto programa. Y fue hasta un aliio la reunión con el Gran Jefe Supremo diciéndonos "bueno, vamos a hacer todo lo posible para tenerlos el próximo año, pero la verdad no sé cuántos de ustedes vamos a poder recontratar, blah blah". Porque, en verdad, todo esto me tiene enfermo. Me tiene enfermo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FLASH NOTICIOSO. Está la cagada.&lt;br /&gt;En ese momento.&lt;br /&gt;En el programa.&lt;br /&gt;Debo retirarme.&lt;br /&gt;Robbie Williams y M. Jara no son nada comparado con lo qu pasó, y parece que al que van a cogotear es a su maestro. &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-110142077132961184?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/110142077132961184/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=110142077132961184' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/110142077132961184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/110142077132961184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/11/la-velocidad-de-las-cosas.html' title='La velocidad de las cosas'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109960290646971389</id><published>2004-11-06T13:02:00.000-08:00</published><updated>2004-11-07T09:11:04.130-08:00</updated><title type='text'>Políticamente correcto</title><content type='html'>Okey, Bush ganó. Resulta poco creíble que más de la mitad de los yanquis votaron por el caballero. O sea, más o menos la misma gente que inventó los e-books, la ampolleta y las compras online. O sea, gente-no-completamente-imbécil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué lleva a un pueblo a elegir a un tipo que les miente hasta que le da hipo, que inició una guerra sin motivos, redujo los impuestos a los ricos, disminuyó los servicios sociales, aumentó el desempleo, reventó la deuda externa en billones de U$ y por si fuera poco inventó una fórmula para matar a tercermundistas sin tener que darle explicaciones a nadie llamada "ataque preventivo" ?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace varios años trabajé un tiempo en Internacional de el diario más prestigioso de nuestro país (saben a cuál me refiero: empieza con E y M y  tiene el nombre del dios griego de los ladrones). Una de mis pegas consistía en revisar constantemente los extras noticiosos. Entre los periodistas estables y yo nos dividíamos el mundo por sectores: América Latina, Estados Unidos, Europa, etc. Cada uno estaba encargado de chequear los cables que llegaban de su sector para estar seguros que nunca se nos escapara un notición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se imaginanla cantidad de cosas horribles que suceden en el mundo sin que uno se entere. Cosas que no salen nunca publicadas, que con mucha suerte y bastante esfuerzo logran la calidad de "breve". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo: desde hace varios años hay una guerra civil en Nepal, entre el gobierno y los maoístas. Uno de los problemas que tienen los maoìstas es la falta de armas para tomarse el país, así que una de sus estrategias es tomarse los puestos de la policía para conseguir más. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ataques funcionan más o menos así: un grupo de unos 200 guerrilleros maoístas va a atacar un puesto donde hay unos 50 policías. Los maoístas cuentan con unas 20 armas de fuego. Se lanza un grupo de 60 maoístas, donde los 40 sin armas tienen que esperar a que sus compañeros se mueran para poder defenderse. Hasta que todos ellos estén muertos, y entonces un nuevo grupo arremeta para rescatar las armas y seguir peleando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para que se hagan una idea, al menos 80 personas se morían todos los días en combates como ese. La cifra de muertos era mucho mayor que la de cualquier otra guerra que estuviera pasando en ese momento. Pero la noticia no aparecía en la prensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A quién le iba a importar la muerte de unos cuantos "chinos"?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A modo de broma siniestra, los periodistas de Internacional habían creado una escala del "valor relativo periodístico" de las personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escala iba más o menos así: 1 estadounidense o europeo occidental = 2 europeos orientales o rusos = 2 hispanoamericanos = 5 asiáticos = 2 africanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También había una escala para las noticias del Medio Oriente: Un occidental = 5 judíos = 3 palestinos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para que algo fuera noticia, debían haber muerto al menos 5 blancos (europeos o estadounidenses) o su equivalentes. O sea, 10 europeos orientales, 20 hispanoamericanos, 100 asiáticos o 200 africanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escala, aunque de broma, por lo general funcionaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A qué voy con esto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está claro que cualquier persona medianamente decente pensará que esta escala es algo inhumano. Va en contra de cualquier principio moral que tengamos. La igualdad del ser humano, el valor de la vida, bla bla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero honestamente, ¿cuántos de ustedes se han detenido a leer noticias sobre las tragedias que ocurren en el Tercer Mundo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si no lo saben, y para que se hagan una idea:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) La guerra de los maoístas viene desgarrando a Nepal desde 1996. Creo que nunca ha aparecido en las noticias televisadas ni se le ha dedicado una nota de un tamaño como dios manda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Un 85% de las personas con de SIDA viven en el África subsahariana. En algunos países, como Zimbawe, casi la mitad de la población de las ciudades está infectada, principalmente los niños. En ese país, se calcula que la expectativa de vida se reducirá a la mitad en los próximos 5 años. Esta noticia sólo aparece cuando se habla de las cifras de SIDA en países del primer mundo, o sea, a modo de ejemplo de "lo mal que podríamos estar si no nos ponemos condón".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Todos los días se tala una superficie de unas 33 mil hectáreas de bosque amazónico. Para que se hagan una idea, Holanda tiene una superficie de 40 mil hectáreas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) La guerra de los Hutus y los Tutsis es un hecho poco conocido por la mayoría de personas que se consideran más o menos cultas hasta el día de hoy (el ejemplo lo robo de Orsai, y hasta él se había equivocado en los nombres de als tribus involucradas). Casi un millón de personas murieron en un enfrentamiento de dos días, hace 10 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si buscara por Internet, probablemente podría seguir con una infinidad de datos como ese. La cantidad de especies que desaparece cada año, otras múltiples masacres en guerras civiles africanas, los asesinatos a indígenas amazónicos (pan de cada día), incluso la gravedad y profundidad del conflicto mapuche. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo tampoco sé mucho sobre ninguno de estos temas más allá del enunciado. Como ustedes, elijo no clickear en estas noticias cuando me llegan por Internet, elijo saltarme esas páginas del diario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que háganse la idea. Las agencias que reportean filtran, digamos, el 50% de las cosas que pasan en el mundo. Los periodistas de un diario filtrarán el 80% de éstas, y sus editores filtrarán el 80% de lo que elijan los periodistas (en la realidad, es más que esto). Al público sólo le estaría llegando, entonces, un 2% de las cosas más o menos relevantes que pasan. Y de eso leerán, qué, un décimo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, el resultado es que vendríamos a estar enterados de apenas un 0,2% de las cosas que a algún periodista, en alguna parte del mundo, le pareció relevante que nos enteráramos. Ese 0,2% es nuestro mundo, nuestro planeta, la información en la que nos basamos para decir cosas como que los gringos son todos unos idiotas por haber elegido por segunda vez a un imbécil asesino como Bush. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, no se nos pasa por la cabeza que en una de esas los gringos viven en un 0,2% un poco distinto al nuestro. Y quizás ni siquiera es que la información que ellos estén recibiendo esté tan ideológicamente alterada, quizás no sea la culpa de Fox News y su campaña para reelegir al caballero. Es algo tan básico como que a los gringos simplemente no les interesa empatizar con el resto del mundo, que en verdad sienten que los 100 mil afganos que murieron en la guerra no compensan ni por si acaso a los tres mil estadounidenses muertos el 11-s.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no seamos ingenuos. A nosotros tampoco nos interesa demasiado que los mapuches se anden machacando y (quizás, en un futuro cercano) masacrando, aquí, al ladito. Del mismo modo en que nunca hemos estado entre los cientos de miles de mapuches que viven hacinados en nuestro muy querido Santiago. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos basta un par de noticias "de afuera" para sentirnos ilustrados, un par de datos para hacer el juicio correcto en una reunión social y decir que nos identificamos con los demócratas. Como nos basta visitar Lastarria para decir que no contamos entre los Santiaguinos Que No Conocen De Plaza Italia Para Abajo aunque de lo que pase de Estación Central para abajo no tengamos ni idea, ni nos interese más allá de una empatía vaga con esas-personas-tan-morenas-y-tan-pobres. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que en una de esas, la elección de Bush fue la política correcta. Al menos no tiene pelos en la lengua para decir que lo que nos pase a nosotros los del culo del mundo le importa un carajo. &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109960290646971389?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109960290646971389/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109960290646971389' title='9 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109960290646971389'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109960290646971389'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/11/polticamente-correcto.html' title='Políticamente correcto'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109975508262379516</id><published>2004-11-06T06:48:00.000-08:00</published><updated>2004-11-06T07:31:22.623-08:00</updated><title type='text'>A dieta: día cinco y a la mierda</title><content type='html'>MENÚ:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desayuno: una taza de té rojo, una rodaja de pan integral, una manzana (me estoy aburriendo de escribir la misma idiotez todos los días).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Almuerzo: Quesos surtidos, espinacas al vapor, una rebanada de pan integral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cena: Pescado y una ensalada. Una rebanada de pan integral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SÍNTOMAS:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hambre se ha vuelto un estado soportable y cotidiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo y a pesar de lo anterior, cada día me cuesta más levantarme de la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TRANSGRESIONES:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí la cosa se pone complicada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía que pasar, tarde o temprano. En una historia se llama el punto medio, cuando todas las cosas van en una dirección y de repente algo las manda para otro lado completamente distinto. Bueno, este lado completamente distinto se llamó, en este caso, falta de tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que entre tanto concierto y trabajo y quéseyoquémierdas, a Humberto le faltó el tiempo para seguir comprando las provisiones para la condenada dieta. Y sin ni un puto trozo de queso ni menos espinacas en el refrigerador, no pudo armar su (muy mamona) mochilita de Víveres Para El Día. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que al almuerzo, no le quedó más que comer de lo que le ofrecieron; en este caso, un puto chupe de jaibas. Claro, nada de mal, y para creerse que no se iba a ir todo a la mierda, comí un poco menos de la mitad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero luego vinieron los largos paseos en micro y en metro y en taxi para llegar al condenado concierto, y saltar toda la noche al son de Blondie y Rinocerose, y un hambre de la puta, y bueno, si terminaste sentado en el Capricho con Siamés y sus amigos, habría que ser imbécil para hacerse la mina huevona y decir "no gracias, quiero ensalada", que es la mejor manera de arruinarles la comida a todos los que te acompañan. No tomé, eso sí, y alguna parte de mí quiere creer que una sopa de cebolla no es tan putamente calórica como una tortilla de papas (mentira: la susodicha sopa tiene adentro dos tajadas de pan rebosantes de parmesano). Aunque, si lo pensamos, obviando la presencia del caldo y el hecho de que el pan de la sopa NO-ES-INTEGRAL, la comida se parece al menos un poco al almuerzo que debía (de &lt;em&gt;deber&lt;/em&gt;: yo debo, tú debes...)consumir. Eso sí, sospecho que las espinacas tenían allí un rol estelar como catalizador metabólico, porque cuesta creer que una dieta te va a regalar un día comiendo quesos, con pan más encima, así como así. Porque vamos, que las dietas están hechas para sufrir, y de seguro las reuniones de nutricionistas deben ser la cosa más parecida a una convención de sádicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Lugar: un hotel muy lujoso. Vastos lobbies alfombrados en patrones de tonos tierra, grandes arañas de cristal brillando sobre las cabezas, mucho mármol)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Un atril en una esquina, al lado de una puerta, sostiene un letrero: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"12:30 &lt;br /&gt;Charla: &lt;br /&gt;La dieta del futuro. &lt;br /&gt;SÓLO SOCIOS DE LA ANCh".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adentro, una mesa con café y galletitas. Varios hombres y mujeres vestidos de bata blanca, discuten. Todos tienen sobrepeso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NUTRICIONISTA 1: ¿A ver, pero qué será peor: reventar al paciente de hambre y darle porciones minúsculas, o darle montones de platos completamente insípidos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NUTRICIONISTA 2: Te salió verso sin esfuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Sonrisas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NUTRICIONISTA 3: Yo creo que la clave está en el apio. No hay nada más entretenido que el apio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NUTRICIONISTA 1: ¿El apio? ¿Pelado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NUTRICIONISTA 3: No, sin pelar ni picar, por supuesto. Directo de la rama, como rumiante. Imagínate: no tiene gusto a nada y más encima les toma horas mascarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NUTRICIONISTA 2: ¡Y te deja esas fibras asquerosas en los dientes que después son imposibles de sacar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NUTRICIONISTA 3: Yo tenía una paciente completamente obesa, una vaca, enorme. Sudaba como chancho y jadeaba como asfixiado, de lo más cómico. Le dije que estuviera a puro apio y agua toda una semana, y me viera después. A los tres días llegó a la consulta llorando, y escuché que le decía entre gritos a la secretaria que no aguantaba más, que se desmayaba a cada rato y se le había dislocado la mandíbula de tanto mascar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Todos ríen).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NUTRICIONISTA 1: ¿La atendiste?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NUTRICIONISTA 3: ¿Ese día? ¡Por supuesto que no!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Carcajadas)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nota Bene: En ese tono, probablemente la espinaca hace que el hambre no se pase ni en broma. Y no sé si a Dante se le habrá ocurrido, pero en alguna parte de su Infierno debe haber un culpable de gula tragando como loco sin saciarse jamás.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109975508262379516?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109975508262379516/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109975508262379516' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109975508262379516'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109975508262379516'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/11/dieta-da-cinco-y-la-mierda.html' title='A dieta: día cinco y a la mierda'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109968294159996116</id><published>2004-11-05T11:15:00.000-08:00</published><updated>2004-11-05T11:29:01.600-08:00</updated><title type='text'>A dieta: día cuatro</title><content type='html'>Menú:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desayuno: Una taza de té rojo, una rodaja de pan integral, una manzana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Almuerzo: Quesillo light y dos huevos duros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comida: Zapallito italiano cocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Transgresiones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demasiadas. Dos cuadraditos de chocolate. Obviar el zapallito por cansancio y chapsui de carne que estaba en el refrigerador. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Síntomas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mejoramiento de estado de ánimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primeros indicios de un retorno de la líbido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resultados:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya vamos en 4 kilos menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reducción de la masa abdominal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cero reducción de los "love handles" (damn!)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hito del día:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminar desde San Carlos de Apoquindo (The Concert) hasta Las Condes, reduciendo según mis cálculos la ingesta extra de calorías de los chocolates.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cosa cómica. He recibido un mail para integrarme en la organización de los "Casi Rostros". Algo así como los alcohólicos anónimos, pero con ansias de fama. Por supuesto que me voy a unir (eso va de cajón). Hay varios nombres conocidos en la lista, como Ritta Cotz y Faisán Zuccini, y el orador de la primera reunión será un conocido juez de Rojo. ¿Qué tal?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109968294159996116?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109968294159996116/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109968294159996116' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109968294159996116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109968294159996116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/11/dieta-da-cuatro.html' title='A dieta: día cuatro'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109959566622055482</id><published>2004-11-04T10:59:00.001-08:00</published><updated>2004-11-04T11:14:26.220-08:00</updated><title type='text'>A dieta: día tres (y un poco chalé)</title><content type='html'>MENÚ&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desayuno: Una rebanada de pan integral. Una manzana y una taza de té rojo (olvidados por falta de tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Almuerzo: Un tarro de atún sin aceite. Una manzana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comida: Un trozo de carne de cordero. Una bebida light.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TRANSGRESIONES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una pizca del tamaño de una uña de pulgar de pastel iquiqueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Media cucharada de tarta de ricotta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SÍNTOMAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abulia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ausencia de líbido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un breve colapso nervioso (para mayor información sobre esto último, diríjase al un poco descabellado blogueo anterior).&lt;br /&gt;------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Okey, creo que ayer colapsé. Hasta me da un poco de verguenza leer lo escrito, y hasta pensé en borrarlo del blog. En verdad, me fui un poco al chancho por unos segundos. Esto del bipolar no se me da con mucha naturalidad. ¿Tendrá algo que ver la falta de comida? Si tomamos en consideración el hecho de que un buen porcentaje de nuestro cerebro está hecho de grasa, algo puede tener que ver. Eso explciaría por qué la mayoría de los jocks (y para qué hablar del perfil "loca musculosa") son completamente imbéciles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paréntesis. Frase oída en la reunión de pauta del (muy idiota) programa donde trabajo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo Crux Johnston (en referncia a un tema nada que ver): "Me declaro completamente ninfómano. Si Rosada (una productora) está curada hoy día, debiera tener cuidado conmigo. En verdad, me encanta y soy muy bueno. Y cuando me bajé los pantalones el otro día en el programa muchos me preguntaron si tenía un celular adentro".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paulo Agullera: Bueno, para la Pascua te vamos a regalar una muñequita inflable.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109959566622055482?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109959566622055482/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109959566622055482' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109959566622055482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109959566622055482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/11/dieta-da-tres-y-un-poco-chal.html' title='A dieta: día tres (y un poco chalé)'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109951660387253827</id><published>2004-11-03T13:51:00.000-08:00</published><updated>2004-11-03T13:16:43.873-08:00</updated><title type='text'>Stupid</title><content type='html'>Esto va a ser un blog autoflagelante. Échenle la culpa a la falta de serotonina causada por la dieta o wachuwantu. En este segundo, y en los segundo que siguen, estoy y estaré en colapso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que quieran saltarse la lata (que se viene extensa) por favor diríjanse al blog anterior del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo peor de todo: no es que me haya pasado nada. No mucho, al menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;And I'm not even looking for you guys to go patting me on the back and telling me "you're okay".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, olvidemos la estructura, démosle rienda suelta a la corriente de conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me siento mal porque no hago nada. Me siento mal porque no logro nada. Me siento pésimo porque en verdad en algún momento pensé que alguna fuerza de por allá, sea dios, sea La Energía, sea el hecho de que mi madre era una primeriza histérica que sobreestimuló a su hijo a niveles inverosímiles, bueno, el cuento es que en algún momento sentí y pensé que en verdad tenía mucha suerte, que estaba un poco bendito. No pesquen lo soberbio que va a sonar esto, pero resulta que a los 18 años su servidor era un pelotudo que dibujaba increíble, que actuaba bastante bien, que se había ganado dos premios en concursos de cuento y dos de poesía, que uno de esos de poesía los ganó en la universidad en un concurso de la Feur y que por flojo más encima concursó con algo que había escrito en tercero medio, que podía deconstrur una novela a la primera leída y hasta sacar el trauma infantil que tenía el escritor con un par de párrafos, que tenía en la cabeza un panorama re claro de la historia europea y podía dar lata extensa sobre el tema, que filosofaba, llenando cuadernos de notitas que ahora que las leo me parecen sorprendentemente lúcidas. Por si fuera poco, a esa edad todavía no olvidaba cómo tocar guitarra (nada de mal), clarinete (decente) ni piano (me defendía). Ah, y de paso, había compuesto cinco piezas para piano a los 15, que habían llamado la atención del profesor del PED (una huevá de música de la UC) porque la estructura de los acordes que había utilizado era rarísima y, en sus palabras "súper interesante".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, este mismo pendejo pasó la tarde de hoy corriendo por el Paseo Ahumada, abalanzándose sobre las viejas para preguntarles "¿Cómo se pone usted en esos días".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni siquiera se trata de un asunto de insatisfacción laboral. Es parte, pero es lo de menos. Es el hechjo de que cuando agarro un lápiz y trato de escribir algo, ya no me sale, que siento que cada día me vuelv más idiota, que en resumidas cuentas alguien o algo me dio un "algo" a mí, me bendicieron con esta huevá, que ni siquiera la sentía tan propia, pero que me la he farreado. Me la he farreado a tal punto que me la quitaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada te hace sentirte más huérfano que la sensación de perder lo que eras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentir envidia hacia uno mismo de hace cinco años, nada más patético, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en serio, para mis amigos que me lean, pueden llenarme de adjetivos calificativos de los más simpáticos, y hasta se agradece, pero esta huevada no tiene solución, para nada. Como un paciente con Alzheimer, me estoy volviendo cada día más idiota. Un proceso que resulta irreversible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Envidio a todo el mundo, y sobre todo a la gente en la que veo los rasgos de lo que yo era, o lo que pude haber sido. Acabo de sentarme a ver un web recomendado, notable, de una persona que conocí hace unos días. Bueno, la cuestión es que es genial, y en verdad la envidia hace que me pudra por dentro. La expresión esa, de pudrirse por dentro es un cliché, suena con poca fuerza, pero eso es exactamente como me siento. Imagínense los interiores de este pelotudo corroídos y fétidos, cruzados por gusanos que se lo van comiendo de a poco, lleno de fluidos oscuros, todo muerto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y una parte de mí se siente un poco así cada vez que se enfrenta a algo bueno, inteligente, bello. Claro, no se me nota; se me da fácil jugar al juego del comentario inteligente y la ironía precisa, pero la ironía es fácil. Lo difícil es hacer huevadas, más aún tener el pánico paralizante de que pueden no resultar, no tener el valor para siquiera intentarlas porque uno sería incapaz de soportar que no fuera así. Y eso te sume en un estado de autoconciencia espantosa, te hace observarte y juzgarte en cada paso que das, y es completamente imposible crear con eso. ¿Cómo lanzar unos versitos si resulta que estás pensando todo el rato en lo malos que están? ¿Cómo intentar escribir un guión si sientes que todo va a salir pésimo?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No crean que este colapso es sólo por la puta encuesta idiota, por la pega imbècil que tengo que hacer en este lugar, mucho menos por la dieta y ciertamente no por el web. Esto se ha ido cocinando de a poco adentro, tiene que ver con encontrarme con Soledad Fariña, una poeta que me hacía un taller cuando estaba en el colegio y en cuya cara pude ver la lástima profunda del "lo que pudiste haber sido", tiene que ver con vivir excusándome por lo que no soy y que, temo, nunca seré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo intenciones suicidas, y en general soy una persona feliz en muchísimos aspectos. Pero a una parte de mí la abruma la espantosa responsabilidad de estar vivo. Al punto de no querer ser más. &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109951660387253827?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109951660387253827/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109951660387253827' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109951660387253827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109951660387253827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/11/stupid.html' title='Stupid'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109949803651461745</id><published>2004-11-03T07:49:00.000-08:00</published><updated>2004-11-03T08:19:28.046-08:00</updated><title type='text'>Inferno Diet: Día dos.</title><content type='html'>MENÚ:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desayuno: una tostada de pan integral. Una fruta (no la comí). Una taza de té rojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Almuerzo: Dos manzanas, una naranja y un kiwi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comida: 100gr. de carne molida. Ensalada de lechuga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SÍNTOMAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medio día, leve cansancio, acompañado por 5 minutos de mareos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aumento de irritabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pérdida de la líbido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abulia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las 15 y las 20, mucha hambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lástima profunda de parte de Siamés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;INFRACCIONES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Media cucharada de salsa para que la lechuga tuviera gusto a algo (12 calorías)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un cuarto de rebanada de pan integral de centeno a media tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HITO DEL DÍA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) Tener que prepararle puré con salchichas y huevo al flojo de Siamés, que “estaba trabajando” y no tenía tiempo de hacerse él solito la comida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Disfrutar, como nunca en la vida, el sabor de la carne. Los 100 gramos de posta molida resultaron ser un verdadero descubrimiento de nouvelle cuisine para mis papilas desesperadas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estimados, se agradece el feedback y sugerencias de nuevas dietas. Debo decir que, por el momento, me rehuso a seguirlos. Por una parte, está la promesa de la pérdida masiva de kilos que plantea la dieta; pero más que eso, el exhibicionismo de hacerlos parte de esta tortura está resultando entretenido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, mientras aguante, seguimos con el plan. Después veremos qué estrategias se siguen para mantener el peso, aunque confieso que pasar un mes completo a puro pollo me resulta, a lo menos, atemorizante. Aplaudo a SinisterJazz por haberlo aguantado, pero mi naturaleza sibarita me pie, a lo menos, una cuota de variedad más o menos amplia entre las comidas... aunque esta variedad fluctúe entre el kiwi y trocitos de pimentón para sazonar la carne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, si el primer día el aguante había sido más o menos estoico, y se contaba con la felicidad relativa de estar embarcándose en un proyecto, el segundo día resultó ser una completa tortura. En verdad, las frutas no llenan nada, y toda la tarde (con mucha pega y bastante estrés) no podía sino pensar en lo que me esperaba por comida. La autocompasión era máxima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(paréntesis: el teclado del computador que comparto está teniendo problemas con las “r”s y las “eses”. Me siento como en el capítlo 6 de Misery... en verdad, es insoportable).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, debo ir a humillarme, o sea, a trabajar en un idiotez que me pidieron. Si se me da el ánimo, volveré más tarde. Los dejo con una cita notable de una entrevista de  &lt;A HREF="http://www.lanacion.com.ar/edicionimpresa/cultura/nota.asp?nota_id=650666"&gt;Derrick de Kerckhove&lt;/A&gt;  que leí en La Nación Online (de argentina, no el diario chileno ordinario donde su servidor solía trabajar).  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Muchos latinoamericanos consideran que la realidad se crea en sus capitales y no en el resto del país, pero piensan que la realidad se concentra todavía más en París o en Nueva York. Creo que hasta que George W. Bush empezó a cometer tonterías la mayor parte de la gente del mundo pensaba que la realidad se producía en los Estados Unidos. Eso se terminó. Se ha visto que los estadounidenses pueden ser tan torpes como cualquiera, y que lo que están produciendo ya no es una realidad interesante”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que tengan un buen día. &lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109949803651461745?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109949803651461745/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109949803651461745' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109949803651461745'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109949803651461745'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/11/inferno-diet-da-dos.html' title='Inferno Diet: Día dos.'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109942084950684764</id><published>2004-11-02T10:09:00.000-08:00</published><updated>2004-11-02T10:40:49.506-08:00</updated><title type='text'>A dieta: day one</title><content type='html'>Menú:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desayuno: una tostada de pan integral y una taza de té rojo sin azúcar ni endulzante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Almuerzo: Dos tajadas de jamón de pavo. Ensalada de tomates, sin aceite. Un vaso de bebida light.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Once: cuatro bastoncitos de apio y cuatro de zanahoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comida: Un trozo de reineta a la plancha. Una naranja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Síntomas:&lt;br /&gt;Irritabilidad leve.&lt;br /&gt;Autocompasión.&lt;br /&gt;Rechazo a toda clase de cariño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-------------------&lt;br /&gt;Sí, sé que es el colmo de la frivolidad. Pero bueno, resulta que es como lo más relevante que me ha pasado en estos últimos días, además de conocer al maestre Chandler, de lo que hablaré pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y claro, una dieta no es cualquier cosa. Ya habrán leído los que llevan un rato por estos lados que el dibujín a la izquierda es bastante cariñoso con mi estado actual; y lo cierto es que en los últimos años he estado ganando peso de forma estable, y aunque el negro puede mucho, tampoco es para tanto. Si no fuera porque su humilde servidor se yergue metro noventa sobre el piso, lo más probable es que sería una bonita bola. Y el negro puede bastante, pero nunca tanto tampoco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es que, después de haber aguantado demasiado comentario pesado de parte del señor Siamés y demasiado diminutivo relacionado con el diámetro estomacal, Humberto ha decidido ponerse a dieta. Una de esas dietas asesinas que prometen el cielo a cambio de dos semanas de tu vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada de fácil para un sujeto que ya se estaba acostumbrando a los latte con cheescake de Baileys del Café Santiago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, el asunto es entero una estupidez. Y uno podría extenderse acá sobre la inutilidad del canon occidental de la belleza, la importancia de la autoestima, el rechazo a la anorexia y blah blah. Pero vamos, que en este mundo o eres más o menos flaco o eres más o menos flaco. Un poco de panza se aguanta, pero a estas alturas temo que el cuello desaparezca y termine transformándome en... bueno, en mi madre. Que por mucho que uno la quiera, siempre es como lo peor que te puede suceder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el momento, claro, la histeria no es tanta. Más allá de mirar el reloj cincuenta veces al día para ver cuándo toca la próxima comida. Y saber que, mal que mal, van sólo 24 horas. Y que faltan 312. Y que entremedio uno tiene conciertos, cumpleaños, inauguraciones, un matrimonio... toda clase de eventos donde hay que mostrarse contento, moverse harto y hacer como que no se piensa en la comida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(largo suspiro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos cómo evoluciona este asunto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109942084950684764?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109942084950684764/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109942084950684764' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109942084950684764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109942084950684764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/11/dieta-day-one.html' title='A dieta: day one'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109890116007569499</id><published>2004-10-27T10:43:00.000-07:00</published><updated>2004-10-27T11:19:20.076-07:00</updated><title type='text'>Mi amiga el asma</title><content type='html'>Parece que las enfermedades son como los buenos amigos. Uno puede pasar años sin verlos, pero se acuerdan de tí. Y cuando uno menos lo espera, vuelven a visitarte, te cambian la rutina, y los vuelves a tener como una parte importante de tu vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, de chico esta amiga mía se llamaba asma. Me salvó de una buena cantidad de clases de gimnasia (sólo tenía que hacer escándalos y ¡presto! no era necesario seguir corriendo ni haciendo escándalos acrobáticos). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en algún punto de mi adolescencia, la asma desapareció. Se suponía que había sido gracias al tratamiento, una terapia que consistía en que me inyectaran (con qué ni puta idea) todas las semanas. Así que, con la infancia pincheteada, Humberto perdió a su amiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta este año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como habrán visto en uno que otro dibujín por allí, todo empezó con unas alergias atroces. Básicamente, partió la primavera y mi nariz no paró más. Al principio parecía una gripe bastante intensa, pero claro, lo raro es que me daba en lugares específicos... léase, en la pega y en algunos sectores de mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego empezaron las despertadas nocturnas. A las tres de la mañana como reloj, saltaba de la cama sin poder respirar. Y me tenía que levantar y dar vueltas por el depto hasta como las 6, cuando finalmente mis pulmones se normalizaban, permitiéndome volver a la cama en busca de una media hora más de sueño, antes de que el colapso aeróbico me viniera de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vi a uan doctora enferma de chanta sobre el asunto, que sólo me sirvió para perder la plata. Figúrense que para curar lo que a todas luces era una alergia me dio TRIOVAL. So much for walfare del canal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, tres semanas y 15 kilos de pañuelitos desechables después, decidí hacer uso de mi Isapre para conseguirme un doctor de verdad. Doctor de verdad me manda a hacer exámenes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Examen uno: el juego se trata de cagarte los pulmones. O sea, te dan distintas concentraciones de una huevá que te los comprime, para ver cuánto se te joden cuando se te joden. Bueno, casi ni me lo pueden hacer, porque resulta que llegué con los pulmones tan comprimidos, que era riesgo vital que me lo hicieran. La doctora me decía "expira con todas tus fuerzas" pero no salía nada de aire. Así de triste. Hasta que, con todo mi esfuerzo y poniéndome medio morado ("esta no me la ganan", decía Humberto idiotamente) logré llegar al mínimo aceptable para que procedieran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces me enchufan un bozal como esos de enfermos terminales, el que a su vez estaba enchufado a unos sendos tubos que hasta daban susto. Primera concentración, la más baja, la que no le hace cosquillas a nadie, y mis pulmones se reducen a bleberry-size. O sea, dos segundos con el bozal y Humberto figuraba jadeando de cual traductor de películas porno frente a doña tecnóloga médica. Y sin siquiera una erección que justificara el show.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resultado del juego: Humberto sufre de asma severa. Humberto sufrirá de asma por el resto de su vida. Y ni siquiera es una huevá de primavera, porque resulta que Humberto es alérgico a los ácaros del polvo. Y muy alérgico. Humberto ve un ácaro del polvo caminando en el horizonte y sus pulmones se asustan tanto que casi dejan de existir. Si Humberto hubiera vivido hace cien años, lo más probable es que no dura 10 años con esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cura: unos remedios y unos inhaladores cuáticos que se llevaron lo poco de sueldo que me iba quedando. Ahora Humberto figura en cero y con un pánico horrendo a la cuenta de la tarjeta de crédito del mes, que viene cargadita porque a Humberto se le ocurrió comprar entradas para Morrisey, Blondie y el Municipal. Ñac.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que ahí nomás con esta buena amiga que ha vuelto en toda su gloria y majestad, y que me estaría costando 60 lucas mensuales. Porque los buenos amigos también son como las putas: cuando te joden, puta que te sale caro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109890116007569499?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109890116007569499/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109890116007569499' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109890116007569499'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109890116007569499'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/10/mi-amiga-el-asma.html' title='Mi amiga el asma'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109830541316411198</id><published>2004-10-20T13:43:00.000-07:00</published><updated>2004-10-20T13:50:13.163-07:00</updated><title type='text'>El mago triste</title><content type='html'>Recuerdo que de chico había muchos magos. Mis compañeros de colegio los traían a sus cumpleaños, y todos nos sentábamos sobre el pasto para ver apariciones de conejos blancos, ramos de flores saltando y largas hileras de pañuelos de colores que salían de sus mangas. También había magos en la tele. Allí agarraban a los famosos y les sacaban pañuelos por las orejas y monedas de la boca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé mucho de magos. Cuando aparecen en la TV, cambio de canal. Pero la semana pasada me tocó entrevistar a uno, invitado a nuestro programa. No lo conocía de nombre (espantosa ignorancia mía, porque es el más famoso de Chile), pero reconocí su foto al buscarlo por Google. Era como una imagen de hace mucho, mucho tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa del mago era blanca, pequeña. Adentro todo estaba oscuro; la mayoría de las persianas estaban cerradas, y donde no, había cortinas que detenían la luz; los muros eran como un gran archivo saturado de posters de Harry Houdini, diplomas de cursos en el extranjero, fotos añosas de presentaciones frente a multitudes. Las mesitas antiguas rebosaban de pequeños trofeos: sobreros de copa invertidos, varitas, trucos, esposas bruñidas, juegos de cartas con las esquinas gastadas. Todo atiborrado, como en una bodega llena de colores que apenas se apreciaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de la sala, el mago, cabizbajo, se tomaba una taza de café oscuro. Yo anotaba. Habló de cuando era joven, de sus hijos, de un matrimonio fracasado. Tenía susto de aparecer en la TV; eran muchos años en que nadie lo llamaba. No estaba acostumbrado ya a las cámaras y las luces. Ahora estaba más cómodo ante grupos pequeños, presentando shows a niños aburridos en salas medio vacías con olor a humedad, o enseñando magia a juntas de ejecutivos como curso de autoayuda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miraba mucho hacia sus zapatos. Escondía las manos, excepto para mostrarme sus trucos, para hacer “aparecer” y “desaparecer” una moneda de 100 pesos. Pero yo alcanzaba a ver la moneda escondida en la base de su palma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mago triste tenía razón de tener miedo. El mago triste ya no tenía cabida en la televisión, ni en los shows, ni en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros ya crecimos y no nos vamos a permitir pasar por crédulos ante unos trucos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La magia ya no nos vale.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109830541316411198?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109830541316411198/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109830541316411198' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109830541316411198'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109830541316411198'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/10/el-mago-triste.html' title='El mago triste'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109810799521003341</id><published>2004-10-18T06:54:00.000-07:00</published><updated>2004-10-18T06:59:55.220-07:00</updated><title type='text'>Ausencia repentina</title><content type='html'>Estimados:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es un post-disculpa. Ya vendrán posts de a de veras-veras, pero por el momento ando con un leve ataque de histeria ultralaboral. Lamentablemente, resulta que el computador con internet de la casa es de mi estimadísima pareja, don Siamés (yo edito videos en un computador caro-caro que ´me armé, y es muy poco recomendable enchufar esas joyitas al mar de virus que es la www). Y resulta que don Siamés: (1) ha tenido una semana enferma de ocupada y no lo suelta ni por si acaso, y (2) le vino la obsesión de bajar música por Internet (30 LPs en la última semana, no es chiste), así que si no trabaja, figur pegado a la pantalla igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cosa irónica, tengo como 3 posts escritos y que no he tenido el minuto de publicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, ya vienen. Dénse una vuelta más ratito y sorry la desaparición.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109810799521003341?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109810799521003341/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109810799521003341' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109810799521003341'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109810799521003341'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/10/ausencia-repentina.html' title='Ausencia repentina'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109723888839666709</id><published>2004-10-08T05:34:00.000-07:00</published><updated>2004-10-08T05:34:48.396-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href='http://photos1.blogger.com/img/233/1978/640/mujermenstrua.jpg'&gt;&lt;img border='0' style='border:2px solid #FFFFFF; margin:2px' src='http://photos1.blogger.com/img/233/1978/320/mujermenstrua.jpg'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;mujermenstrua&amp;nbsp;&lt;a href='http://www.hello.com/' target='ext'&gt;&lt;img src='http://photos1.blogger.com/pbh.gif' alt='Posted by Hello' border='0' style='border:0px;padding:0px;background:transparent;' align='absmiddle'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109723888839666709?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109723888839666709/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109723888839666709' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109723888839666709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109723888839666709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/10/mujermenstrua.html' title=''/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109723639812961522</id><published>2004-10-08T04:31:00.000-07:00</published><updated>2004-10-08T05:36:32.613-07:00</updated><title type='text'>Fiestecita hormonal</title><content type='html'>Las hembras de las cuatro mil y pico especies de mamíferos del mundo tienen algo en común: el período menstrual. En algunos animales dura unas semanas, en otros dura meses, en algunas hay sangre de por medio, en otras (la mayoría, por fortuna), la sangre se absorbe naturalmente al cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sólo en el caso de las hembras antropoides se da el fenómeno de la menstruación sincrónica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por motivos que no se han descubierto aún (falla biológica, acción de feromonas, malentendido concepto de la igualdad), mientras más tiempo pasen juntas un determinado número de hembras antropoides, mayor es la probabilidad de que el ciclo menstrual de las integrantes del grupo se sincronice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso del programa donde trabajo (hembras 9, hombres 2) la coordinación de este ciclo ha alcanzado, después de un año compartiendo mañana, tarde y noche, el 100%. Con hasta cuatro días de diferencia, todas tienen el período al mismo tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O sea, esta semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se imaginan el horror.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los lectores heterosexuales estarán de acuerdo en que no hay nada más espantoso, atemorizante e incomprensible para un hombre que una mujer en los días previos a “enfermarse”. O, más precisamente, ponerse como enfermas… de la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, imagínense el fenomenito multiplicado por nueve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#993399;"&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;L: “Tengo ganas de comer pasta. Tengo ganas de ir a comer al italiano de al lado. ¿Oye, Humberto, vas a ir a almorzar?”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;H: “Sí, perfecto L, vamos a comer al italiano, tengo ganas de despejarme”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#663366;"&gt;L: (cara de pena) “Ah, pero es que no tengo tiempo de ir al italiano”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;H: (¿?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;H: “Pucha, es que yo quería- ¿estás segura que no- ? ¡Oye, L, no pongas esa cara!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#663366;"&gt;L: (al borde de las lágrimas) “No puedo ir contigo”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;H: (tartamudeante) “Ya, no te preocupes, vamos a comer abajo nomás”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#663366;"&gt;L: (enojada) “¡Siempre pensando en ti! No quiero ir a comer contigo. Anda solo”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;H: (empático) “Tranqui, vamos a comer abajo, L. Dame un segundo que tengo que hacer un pedido. Oye, F, me puedes pedir una cámara para las 7?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#336666;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;F1: “Ya, altiro” (no pesca)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#663366;"&gt;L: “¿Por qué le pides a ella?”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;H: “Pensé que estabas ocupada”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#663366;"&gt;L: “Yo no he dicho eso”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;color:#993300;"&gt;F2: “H, te quiero tanto” (se acerca y me abraza).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;H: (perdiendo la paciencia) “Yo también, F” (le hace cariño en la espalda)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:courier new;color:#993300;"&gt;F2: (saltando) “¡No me toques!”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#6600cc;"&gt;Jefa1: (entrando en la oficina, excitada) “… Oye, y podríamos invitar a Michael Jackson”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#006600;"&gt;Jefa2: “Y poner lucecitas de colores en las cabezas de los invitados”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="color:#666600;"&gt;Jefa3: “Mi hijo quedó en el colegio que quería. ¡Qué lata!”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Jefa1: “Y además de las luces, chayas que salgan desde el piso”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;H: “F1, ¿me hiciste el pedido?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#006600;"&gt;Jefa2: “…Y subtítulos en japonés”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#336666;"&gt;F1: “¿Qué pedido?”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#6600cc;"&gt;Jefa 1: “Humberto, encárgate de los subtítulos”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;H: “¿Qué cosa? Ya, bueno. Me voy a almorzar. L, ¿me acompañas?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;color:#663366;"&gt;L (sonriendo feliz): “Sí, bajo altiro”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Humberto arranca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L nunca llegó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer escribí que no había aprendido nada en este año de programa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprendí que es maravilloso tener bolas. Y que por mucho que te puedan escupir en la calle, quemarte en una discoteca, molerte a palos, echarte del trabajo, de la casa o de un bar, por mucho que tengas que aguantar que te miren como un degenerado o como una mascota, es una bendición ser gay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque los escupos y los palos los aguanto con gusto, pero soportar ese nivel de irracionalidad en MI casa el resto de la vida a intervalos regulares … eso sí que no lo paso.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109723639812961522?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109723639812961522/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109723639812961522' title='9 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109723639812961522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109723639812961522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/10/fiestecita-hormonal.html' title='Fiestecita hormonal'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109715844200476671</id><published>2004-10-07T07:10:00.000-07:00</published><updated>2004-10-07T07:14:02.003-07:00</updated><title type='text'>Muro de los lamentos</title><content type='html'>He estado medio complicado con esto de actualizar el blog. Lo siento, los últimos días han sido una mierda; ningún problema, la verdad, sólo exceso de trabajo. Por algún motivo los jefes de televisión tienen la impresión (errada, por cierto) de que pueden disponer de tu tiempo como se les venga en gana. En definitiva, por unas cochinas lucas (que no son tantas, tampoco) creen que te compraron. Enterito, sin restricciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y bueno, me han tocado dos semanas de esas. El programa se reformuló, nos dieron el “vamos” y teníamos como una semana para hacerlo todo. Planificar, diseñar, marcar…. Todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a su servidor, como algo le pegaba al dibujo, lo pusieron a hacer la presentación. Claro, ya había hecho una animación para el spinoff de nuestro programa; el detalle es que esta otra era pagada, y ahora tuve que trabajar extra por puro amor al arte. La jefa estaba en una onda muy de “los que se ponen la camiseta y los que no se ponen la camiseta”, y resulta que cuando las jefas se ponen así, y uno no se pone la camiseta, corre riesgo de que de un día para otro ya no tengas jefa ni oficina ni sueldo ni nada. Así que venga esa camiseta y vamos remando nomás, y pongámonos los conocimientos de ley laboral en el bolsillo, que da lo mismo que en tu contrato diga “periodista” ni que tienes que trabajar tantas horas a la semana y no dos o tres veces esa cifra. En el bolsillo. A nadie le importa nada, y el pánico de quedarse en la calle es un poco peor que el que tener que aguantar tanta huevada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, si no es que me queje. No es que sea tan re quejón, como mi amigo barro (que si tiene ese sufijo, por algo será, je je). Pero bueno, tuve que pasarme el fin de semana haciendo dibujitos, y el lunes no dormí para terminar la bendita huevada (hacer una animación con cuatro días de aviso no es ninguna gracia, les diré). Y lo peor, a nadie le importó un rábano que el martes llegara en calidad de zombie para que la bendita tontera quedara linda, y me chantaron más pega que no me correspondía. Y ahí estaba don Humberto, haciendo de camarógrafo en una entrevista, un cuarto para las seis, con el cerebro en calidad de papilla nestlé para niños de 5 a 8 meses, quedándome dormido parado, muy literalmente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces uno se empieza a preguntar, ¿vale la pena todo esto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ratos encuentro que he seguido la vida medio veleta. Como que si me ofrecen algo, me tiro ipso flato a la piscina. Esto es lo que hice al entrar al programa. Es cierto que antes de esto no estaba del todo feliz. Llevaba más de un año trabajando en La Nación, como crítico de cine y coordinador de la sección de cultura, y la verdad es que con tanto tiempo ya estaba un poco chato. Era entretenido esto de hacer las críticas, haber visto todas las películas antes de que tus amigos, no tener que pagar ni una chacha para ir al cine porque contaba con una tarje freepass para el Hoyts, etc. La verdad es que era re choro, y hasta tenía uno que otro flaite que me mandaba cartas felicitándome, que yo era el único que escribía de cine de forma inteligente, blah blah. Bueno, en el país de los ciegos el tuerto es rey, supongo, y considerando que se supone que las autoridades de la crítica cinematográfica en Chile son Ítalo Passalacqua (que se quedaba dormido en la mitad de las películas y llegaba media hora atrasado a la otra mitad), o la Ana Josefa Silva (que no iba a ver nada más inteligente que una película de Disney y que comentaba sin entender nada), o Ascanio Cavallo (que era un poco más lúcido, pero que con tanto año de circo parece que se lateó y ahora más que reseña hace resumen)… bueno, con un panorama tan desolador era comprensible que por allí alguien encontrara que no lo hacía tan mal el pendejo ese que escribía para esa ordinariez de diario que es La Nación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ser honesto, las críticas más lúcidas de cine de chilenos que he leído son de páginas web de cinéfilos aficionados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, fan chantas y todo, ya estaba medio aburrido del diario ese. Ahora veo que tenía bastante libertad, pero igual era un poco triste saber que estabas rompiéndote el culo para algo que no iba a leer casi nadie. Que en ocasiones ni siquiera leía el editor jefe, el señor Luengo, uno de los personajes más perversos e intrigantes que alguien se pueda encontrar en la vida; una de esas personas que en verdad trabaja para el lado oscuro de la fuerza. Full time. Así que cuando me ofrecieron esto de trabajar en la TV, pues dije que sí sin pensarlo dos veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que es una posibilidad que no se da muy seguido, y es difícil entrar a la tele. Da lo mismo que seas talentoso, da lo mismo que seas inteligente, lo que se necesita es cueva. Y a mí se me presentó esto, y me tiré. Daba un poco lo mismo que no fuera mi tipo de programa (en estos días, en la televisión abierta, ¿qué tipo de programa puede ser el tipo de programa para un petulante como Humberto?). Daba lo mismo que Humberto difícilmente vería el programa si no estuviera en él. Que ni siquiera lo ve ahora, aunque trabaja en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que me estoy poniendo quejoso y latero, je. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con casi un año aquí, bueno, igual he aprendido cosas. Aprendí a hacer animaciones, a perfeccionar la pluma para los dibujines (que había dejado casi por completo durante la universidad), aprendí una que cosa de montaje y sobre todo, aprendí una que otra cosa de cómo funciona la tele.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero igual da un poco de lata cuando uno se imagina en pleno año nuevo, fuegos artificiales en el decorado y copa de champaña en la mano, y se ve pensando en esa frase fatal: “qué hice este añó”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El año pasado me dije: bien, trabajé como crítico de cine, el sueño del pibe, entrevisté a Saramago, conversé un rato con Vargas Llosa, hablé por horas con Bolaño, estuve dos días con Mohammad Yunus. Algo de la genialidad se habrá pegado, aunque fuese por osmosis. Además, organicé un festival de cine, e hice unos videos totales para el lanzamiento de la carrera de cine (bueno, dirección audiovisual) en mi universidad (sala enorme, tres pantallas con videos sincronizados, todo un arte, salió total). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había de qué sentirse orgulloso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y este año? ¿Habré perdido el tiempo? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Será cierto eso que temo, que todo lo que aprendí lo aprendí en los primeros dos meses de pega y que todo lo demás ha sido llevar la carreta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me da un poco de pánico. Envidiable tener pega, envidiable trabajar en la tele, envidiable para algunos eso de tener amigos medio famosillos y que te inviten a fiestas en su casa a fumar pitos increíbles en departamentos espectaculares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no sé. Igual me falta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Me estaré quejando demasiado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo siento, con la trasnochada me bajaron las defensas, y la alergia me está matando.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109715844200476671?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109715844200476671/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109715844200476671' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109715844200476671'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109715844200476671'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/10/muro-de-los-lamentos.html' title='Muro de los lamentos'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109691358346651793</id><published>2004-10-04T11:09:00.000-07:00</published><updated>2004-10-04T21:59:28.110-07:00</updated><title type='text'>Servicio de utilidad pública</title><content type='html'>Este blog está de luto por el maestro Chandler.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A quienes pasen por estos lados, se recomienda mandarle un abrazo, un besote o cualquier muestra de afecto, según sea su costumbre, cultura o preferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para hacerlo, sólo tienen que hacer click &lt;a href="http://c-es.blogspot.com/2004/10/de-duelo.html#comments"&gt;aquí&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin otro particular, quedan invitados a perder su tiempo leyendo los posts anteriores. &lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109691358346651793?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109691358346651793/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109691358346651793' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109691358346651793'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109691358346651793'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/10/servicio-de-utilidad-pblica.html' title='Servicio de utilidad pública'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109690621699864991</id><published>2004-10-04T09:06:00.000-07:00</published><updated>2004-10-04T09:10:16.996-07:00</updated><title type='text'>Amore, amore, amore</title><content type='html'>Quedó la zorra. Tenía que pasar, eventualmente, pero no pensé que tan luego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta que don Siamés encontró el Blog. O sea, el documento que yo había utilizado para escribir el post anterior. La huevá. Lo tenía en un diskette, y revisó lo que había. Ahora él está medio emputecido, y yo me siento como si estuviera durmiendo con un GESTAPO. Hace dos días me detalló lo que tenía y no tenía que hacer con mi cuenta corriente, luego de que abriera una carta que me había llegado del banco. Ayer me preguntó qué hacía una postal de Howard en el corcho de mi dormitorio, lo que implica que la anduvo dando vuelta para intrusear. Miren ustedes, con cuatro años de relación a cuestas y luego de un año viviendo juntos full time, resulta que recién ahora me vengo a enterar que estoy viviendo con un sapo (!).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, da lo mismo. Supongo que será porque me quiere. Igual en algún momento pensaba presentarle este blog, sobre todo porque soy bien malo para hablar las cosas que me pasan (tengo vocación de caracol, y cada vez que me pongo medio emotivo me chanto en la coraza). De hecho, creo que hay varias cosas en este blog que no le he contado nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay algo, en todo caso, que dejé sin mencionar. En todo el tono medio depresivo de la nota anterior, no dije por qué me enamoré del sujeto en cuestión. Me dejé llevar por el tono medio depresivo de la onda culposa, y me salté lo más importante. No crean que estoy tratando de ponerme en buena –después de lo sapo que se ha puesto, yo creo que no le muestro la página jamás. Pero, en honor a la verdad, y para que no crean que uno sigue con alguien por pura rutina, voy a tratar de explicar por qué quiero a este intruso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(justo en este momento empieza a sonar, por pura coincidencia, un tema de Craig Armstrong enfermo de cebolla de la banda sonora de Love Actually)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo dulzón no se me da con mucha facilidad, pero acá voy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1)      Siamés es posiblemente el sujeto más inteligente que me haya topado en la vida. Podemos poner como excepción los cinco minutos que me tocaron para entrevistar a Saramago, aunque la verdad es que con tan poco tiempo el escritor portugués me pareció un demagogo pedante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2)      Si bien es tremendamente inteligente, su servidor le lleva la delantera en creatividad, por lo que no sufro ningún tipo de complejo de inferioridad y, muy por el contrario, nos complementamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3)      Siamés tiene bastante paciencia para aguantarle a Humberto sus tonteras. Humberto es un sujeto bastante difuso y extremadamente despelotado, capaz de olvidarse tres meses seguidos de pagar las cuentas, dejar los computadores o el gas prendido al irse de la casa, o postergar por más de seis meses una llamada a Telefónica para que arreglen el teléfono del dormitorio. Aunque reclame, Siamés aguanta estoicamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4)      Humberto, por su parte, tiene bastante paciencia para aguantar las tonteras de Siamés. Él es bastante neurótico, teniendo pataletas de rabia histérica al menos dos veces por semana. Es capaz de ponerse a gritar como mono y agarrarse las mechas (muy literalmente) porque se le perdió un juego de llaves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5)      Humberto, además, tiene mucha habilidad para, justamente, encontrar los juegos de llaves, relojes, billeteras, tarjetas de crédito, pruebas que tiene que corregir, etc., que Siamés pierde on a daily basis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6)      Pero por sobre todo, Humberto está enamorado de la ternura de Siamés. Ese lado que le costó bastante mostrar, pero que ahora despliega todos los días, en la forma de mil pequeñas huevadas. Aunque le diga lo contrario, a Humberto el encanta escuchar sus idioteces. Le encanta verlo jugar como niñito de cinco años saltando de un lado a otro de la casa cuando escucha Downtown de Saint Etienne. Le encanta también escucharlo debatir seriamente sobre el estado de las cosas y lo que él haría si fuera presidente, le gusta verlo tomándose tres horas para arreglarse, mirándose una y otra vez en el espejo, o pasándose una tarde completa combinando las tenidas que va a usar esa semana en la pega (aunque la planificación nunca le dure más allá del martes porque el informe del tiempo se ha equivocado). Le gusta verlo acurrucado como caracol gigantesco sobre las frazadas desordenadas de la cama. Le encanta que sea un cómodo, y que cada noche justo antes de acostarse (a pesar de que Humberto ya esté hace rato caliente y cómodo bajo las sábanas), le diga que tiene que levantarse para poner la cadena en la puerta y apagar el gas. Le gusta que a pesar de eso, lo deje dormir en la cama de él sin molestarlo si llega demasiado tarde. Le gusta despertarse a veces y encontrarlo mirándolo. Le gusta el pánico infantil que le tiene a la alarma. Le gusta que sea mezquino e infantil con sus cosas. Le gusta que lo despierte en las mañanas con el olor del desayuno. Le gusta que cada vez que abren una botella empiece a hablar como si fuera sommelier, y la forma cursi en que pronuncia champaña: sham-pé-gñie. Le gusta que se obsesione por comprar cincuenta tipos distintos de té, la mitad de ellos asquerosos y completamente intomables. Que reclame en el supermercado. Que patalee por tonteras. Que se preocupe de su hermana. Que llame a su mamá. Que le pida permiso para hacer algo y luego haga todo lo contrario. Que reclame cada vez que le hacen cariño. Le gustan sus manos grandes, sus cicatrices blanquecinas, sus ojos veridazules, gatunos e infantiles, su boca pequeña y colorada, sus dientes un poco chuecos, sus hombros bien armados, sus lunares, su trasero minúsculo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aunque cada una de estas cosas lo irriten a ratos, aunque haya querido tirar la toalla cincuenta mil veces, aunque la relación haya sufrido la fatiga de materiales que ha sufrido (no se imaginan el escándalo que armó al leer esa frase en el post anterior), aunque el asunto haya empezado mal y aún sienta un poco de culpa por esto; aunque todas estas cosas sean ciertas, en definitiva, Humberto sigue enamorado de Siamés. A ratos, con la estabilidad plana de una hilera de hormigas; a ratos con el amor huevón de los primeros días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que, a pesar de la pelea, estoy en buen ánimo. Hasta aquí los dejo por hoy. Buenas noches.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109690621699864991?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109690621699864991/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109690621699864991' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109690621699864991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109690621699864991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/10/amore-amore-amore.html' title='Amore, amore, amore'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109678432698582015</id><published>2004-10-02T23:16:00.000-07:00</published><updated>2004-10-02T23:56:36.686-07:00</updated><title type='text'>The start of the affair</title><content type='html'>(la narración que sigue ha resultado bastante más larga y complicada de lo previsto, por lo que se recomienda al usuario tragarla por partes; el autor ha marcado una serie de puntos en los que se recomienda dejar de lado esta historia para volver otro día)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He estado alejado del blog unos días. En parte me excuso por falta de inspiración, en parte por exceso de trabajo. Después de todo, tener que quedarse en la pega hasta las 9PM es una buena excusa. Difícil pensar mucho las cosas con este ritmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, la labor extra está dando resultados en la oficina. Si en algún momento era visto un poco como el paria del grupito (nunca he sido bueno con el tema de los horarios), ahora todo es pura buena onda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según Barroquejón les estoy debiendo un account del comienzo de mi largo emparejamiento. La verdad es que no es una historia que me vuelva loco por contar. La mitad del tiempo no me siento con la fuerza necesaria para entrar en los intrincados vericuetos de esta historia amorosa. La otra mitad no ando lo suficientemente encendido con la vela del romanticismo para hacerlo con convicción; después de todo, cuatro años con alguien produce una inevitable fatiga de materiales. Así que creáme, querido lector, que es un esfuerzo contar esta historia. Especialmente porque hubo heridos en el asunto, y a nadie le gusta acordarse mucho de los cuentos esos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero bueno, me lanzaré al cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran los días cuando estaba terminando la universidad; Humberto repartía su tiempo entre estudiar enormes tratados sobre temas estúpidos y correr como un loco por calles periféricas para pasar la lista de cursos SENCE, una labor poco inspiradora, pero que al menos le reportaba unos pesos extra por si se quería tomar un café por ahí. Esos pesos extra y el café no eran nada de irrelevantes, ya que Humberto acababa de terminar una relación y, como cualquier homosexual joven que se precie de tal, ya estaba en busca de otra. A sus amigas podía venderles el cuento de que estaba en un período tranquilo, que su rompimiento con J era lo mejor que le había pasado en la vida (no totalmente mentira). Pero si quería esos pesos extra, era para la interminable ronda de cafés que iría a tomarse con uno y otro de los posibles candidatos a ocupar un lugar en su diario de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A fin de cuentas, J lo había reemplazado en menos tiempo del que le ha tomado a usted, querido lector, leer este posteo. Esto había sido todo un insulto para Humberto &amp;shy;-a fin de cuentas, siendo él quien había pateado, le correspondía que su ex pataleara un poco. Pero J era demasiado caldo para aguantar dos semanas sin alguien en la alcoba, así que la única posibilidad de Humberto para conservar un poco de dignidad era haciéndose como si el asunto no le afectara y siendo buenos amigos con J.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, una noche J invitó a Humberto a una fiesta. El Nuevo andaba viajando por el norte, y la verdad es que a J no le atraía ir al evento solo. La fiesta era de una medio-amiga de la universidad, y allí se iba a encontrar indudablemente Siamés, personaje al que J le tenía bastante miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre J y Siamés parece haber existido siempre una suerte de pelea por superioridad, al menos en los ojos de mi oligofrénico ex. J no era muy apuesto y Siamés sí; J no había logrado mucho en la vida y Siamés había pasado por un prestigioso diario y ahora tenía trabajo estable y bien remunerado; J transitaba de una relación a otra y Siamés tenía pareja desde hacía un año –con un ex pinche de J, nada menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada cómico para mi pobre amigo, que de hecho estaba un pelo obsesionado con todo el asunto Siamés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Humberto, por su parte, le interesaba la invitación, ya que tenía curiosidad de conocer al enigmático Siamés. Él había sido todo un personaje en la relación, siendo citado hasta en las más inverosímiles circunstancias por J, o mejor dicho, por su complejo de inferioridad. El arreglo era perfecto: J podría jactarse de su ex (Humberto), quien por esos días estaba flaco y bastante proporcionado gracias a sus irregulares idas al gimnasio; Humberto podría saciar el morbo de conocer a Siamés. Todos felices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cita era en el Bokhara (cosa rara si consideramos que la lola celebrada es de lo menos lesbiana). Humberto entra, y se lo encuentra en la barra, con su pareja. J conversa con Siamés. Humberto conversa con la pareja de Siamés. J se va a bailar. Siamés habla con Humberto. Siamés, su pareja y Humberto conversan por mucho rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siamés le cuenta de un viaje a México, de su pega. Humberto le cuenta que es periodista, y que está en la busca de algún trabajo un poco más lucrativo que el que desempeña en ese momento. Siamés le dice que podría trabajar con él, que en una publicación online que dirige están buscando gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos intercambian teléfonos, todo OK.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Humberto le llama la atención Siamés: sus rasgos felinos y facciones poco comunes llaman la atención. Además, tiene los ojos más increíbles que haya visto en su vida, al menos por lo que alcanza a distinguir entre las luces de neón. Una pena, porque para Humberto está fuera de discusión romper una pareja para iniciar algo: Humberto podrá haber pasado por muchas cosas, e incluso más de uno se atrevería a tomar la primera piedra y acusar a Humberto de putito. Pero aún le quedaban algunos principios bien arraigados al muchacho, herederos de su cristianísima formación. Uno de esos era: nunca te cagues a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué iba a saber yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasan un par de semanas rutinarias. Humberto sigue pasando listas, asistiendo a la universidad y soportando los cambios de humor de su madre. En las noches chequea perfiles en Cibercupido, manda emails, revisa páginas para relajar la tensión de los días solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en este punto, la historia se bifurca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que yo recordaba, lo que yo he contado cada vez que me preguntan por el asunto, es lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de unos días, Siamés llama. Quiere tener una reunión, para ver la oferta de trabajo. En la junta, en el café del Mulato Gil, ambos hablan por horas. Hay coqueteo, pero no más allá de lo normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde siguiente, Humberto recibe una respuesta de uno de los chicos a los que le ha escrito en Cibercupido. Era el Candidato del Momento: un chico interesante, que parecía inteligente, dos años mayor, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta decía algo así como:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No sé si se trata de un juego perverso o cuál es tu estrategia, pero voy a ser frontal. Me gustaría conocerte”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era Siamés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Humberto no puede creer la coincidencia. Pareciera que don Destino estaba jugando algunas cartas de esta mano. Así que, ante esta señal de arriba, Humberto se deja llevar por el asunto más de lo que las buenas costumbres recomendarían y, en buen cristiano, se caga a la pareja de Siamés. Se excusa diciéndose que ellos estaban mal de antes, que ya mientras estaba con J sabía, por él, que la relación tenía fecha de vencimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* * * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queridos señores del jurado, les pido perdón por haber querido mentirles. No era la intención de este personaje, en lo más mínimo. Buscaba ser tan fiable como fuera posible –tan fiable como lo sería cualquier otro testigo de los hechos aquí acontecidos. La historia la recuerdo como la acabo de contar. He puesto ante sus ojos la historia que mi memoria me relata, y si he engañado a los que esto leen, no ha sido con malicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque sí, acabo de caer en cuenta que he estado mintiéndoles, y peor aún, mintiéndole al pobre Humberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les presento la prueba A: el correo electrónico enviado por Siamés a Humberto días después de su primer encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Humberto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Panóptico, linda palabra, no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, como te dije el viernes, tengo una particular capacidad para manejar información y claro, entre ella estaba tu mail.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O tal vez no tanta, todo depende de la estrategia puesta en juego. . .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque podría asumir una honestidad brutal y decirte “quiero conocerte” o dejar esto con una mirada oblicua y asumir que la seducción debe ser menos relamida y más sospechosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo no estoy dispuesto a hacer lo que ya hice. Ahora soy burdo, casi sin estilo y preferiría que me aceptaras un café en la plaza del Mulato Gil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siamés”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La misiva no sólo nos dice que el estilo de Siamés era bastante más refinado que como lo recrea Humberto –y que el personaje era tan felino como el nombre que le he puesto. Nos dice también que Humberto ha equivocado la secuencia de los hechos, las causas y los efectos que lo llevaron a estar sentado frente a su computador en un departamento de Bellavista mientras Siamés chequea mails a dos dormitorios de distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El encuentro en la Plaza no fue para hablar de trabajo. No fue casual que se generara una relación después de ese encuentro. Por el contrario, Humberto sabía perfectamente a lo que iba. Cuando el olor del primer sorbo de esa taza de café tocó sus fosas, Humberto ya había traicionando sus preciados principios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto, querido lector, que esta imprecisión en el orden de los acontecimientos puede parecerte nimia. Pero para Humberto, encontrar el correo en su cajita de cartas, y contrastarlo con lo que estaba escribiendo ha resultado todo un shock. ¿Qué les parecería a ustedes que, de un suácate, resultara que les están reordenando el pasado? Más aún si este pasado determina un buen poco quiénes creen ser ustedes ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque lo que Humberto ha descubierto, al abrir esta cajita de pandora camuflada de memorabilia postal, es que él fue bastante más hideputa de lo que creía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* * * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Puede salir algo bueno de algo que parte mal? “All goes well that ends well”, dice el título de una comedia de don Shaky Spheres, que relata enredos amorosos en una corte que dejan bastante disminuida la historia que aquí cuento, y que de este punto en adelante anduvo con bastante más suavidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Humberto se dio su primer beso con Siamés en una segunda cita, en la que ambos recorrieron el Cerro San Cristóbal, discutieron sobre Arte y Teatro en presencia de los lotos del Parque Japonés y observaron Santiago desde un mirador. Siamés se demoró bastante más en terminar su anterior relación de lo que la etiqueta recomienda, en parte por miedo a herir a la contraparte, en parte porque buscaba una estabilidad emocional que a Humberto le costaba dar. En más de una ocasión, Humberto se puso frío y dio dos pasos atrás por cada paso adelante. En esos días, había confesado a sus padres sus poco ortodoxas preferencias de dormitorio, y con esto no me refiero a un mal gusto en papel mural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mi tranquilidad moral, Siamés finiquitó a mi contendor. La relación fue avanzando como cualquier otra: a punta de citas, viajes juntos e idas a discoteques. Eventualmente, Siamés y yo rompimos nuestra promesa de seguir siendo amigos de nuestros ex, por la dificultad técnica de que era impensable una reunión que integrara cualquier combinación de más de dos de los participantes en el juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siamés arrendó un nuevo departamento cerca de mi universidad, lo que facilitó las reuniones después de clases. Humberto usó cada vez más frecuentemente la excusa de tener que quedarse a estudiar fuera de casa en las noches, y aunque sus padres le creían cada vez menos, no interfirieron más allá de lo prudente. En las vacaciones de ese año, Humberto inventó un viaje al sur como excusa de quedarse dos semanas encerrado en el pequeño primer piso de Marín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasó un año, y Humberto ya estaba pasando más de la mitad de la semana en casa de Siamés. Las novedades se fueron haciendo rutina, los besos se intercalaban con sendas peleas. Terminaron a lo menos unas 20 veces, aunque nunca por más 24 horas seguidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, hace casi exactamente un año, sucedió lo que tenía que suceder: con un sueldo decente a cuestas y estabilidad laboral, llegó el momento de vivir juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Humberto llegó a Bellavista, segundo piso, vista parcial al Forestal a través de una callecita. Y terminó por olvidar la historia un tanto vergonzosa que lo había llevado hasta allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C’est fini&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* * * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mensaje a Cal: En vista de lo que me ha costado parir la descripción de este episodio, creo tener una respuesta respecto de la relativa ausencia de Rita en la novela que me e-bautizó. La clave: frente a un episodio tan vergonzoso como ese matrimonio, ¿por qué querría Humbert ahondar más de lo que hizo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, y ya sé que la palabra correcta para el título del post debería haber sido "beginning", pero la esdrújula me jodía el ritmo de la referncia cinéfila.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109678432698582015?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109678432698582015/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109678432698582015' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109678432698582015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109678432698582015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/10/start-of-affair.html' title='The start of the affair'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109666654438387856</id><published>2004-10-01T14:32:00.000-07:00</published><updated>2004-10-01T14:35:44.383-07:00</updated><title type='text'>Luna coronada</title><content type='html'>&lt;img alt="Image Hosted by ImageShack.us" src="http://img2.exs.cx/img2/801/luna.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;Durante una fiesta en casa de Famosillo, Humberto ve el aro de la luna por primera vez, y se lamenta por no tener atención difusa.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109666654438387856?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109666654438387856/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109666654438387856' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109666654438387856'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109666654438387856'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/10/luna-coronada.html' title='Luna coronada'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109640834858916384</id><published>2004-09-28T13:44:00.000-07:00</published><updated>2004-09-28T14:52:28.590-07:00</updated><title type='text'>Lo desechable</title><content type='html'>Primer día en la prestigiosa coroporación de Televisión donde trabajo y me di cuenta de que se trataba de otro universo. Mi oficina estaba escondida en un rincón casi inubicable del canal, había que cruzar pasillos y patios y más pasillos y escaleras para llegar. Obvio que me perdí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un giro equivocado y estaba allí, en un patio. Gente conversaba por celular bajo unos toldos de Coca Cola. Chicas jóvenes con cara de estudiante en práctica caminaban en línea recta hundidas en cintas Beta. Y al lado de la fuente, se cruza Vivi Kreutzberguer vestida como muñeca suiza, con rulos rubios, un corset verde envolviéndole su cuerpo rollizo como una vianda, una faldita ingenua que dejaba asomar sus trutros amarillos como pollo. Detrás caminaba Hotuiti medio desnudo y aceitado, escuchándola gritar instrucciones en medio de risotadas, la boca grande de la gorda abriéndose tanto como para tragarse un hot dog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Golpe en el hocico al periodista que había pasado toda su vida laboral detrás de un computador, que siempre supo dónde estaba parado y si tenía dudas lo consultaba en Google.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De verdad este era otro mundo, otro planeta. Aquí estaban todas esas personas que uno se había acostumbrado a ver en tamaño chiquitito en la caja eléctrica del dormitorio de la casa. Acá se notaban las capas de maquillaje y podía escuchar a Soledad Onetto diciendo garabatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno sabe que es todo falso. Uno sabe que las teleseries se hacen en set, y hasta ha visto los decorados a medio empelotar en los clips de chascarros de los matinales. Pero igual es raro, muy raro, encontrarse con los pedazos sin dueño con los que se construye este mundo. Los fondos fotografiados que se ven en las ventanas de las casas de las teleseries, arrumados en un gran pasillo. La gigantografía con los rostros de los Protagonistas de la Fama acumulando polvo en un rincón. Bajar a una bodega de vestuario y toparse, por ejemplo, con Guru Guru tirado en el piso como un enorme pájaro muerto. Nunca fui fanático del Profesor Rossa y encontraba que el pelmazo que lo acompañaba era una lata, pero igual la imagen era increíblemente triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día por medio uno se pierde en este canal. Se pierde entre vestidos de princesa y disfraces de angelito con roñosas alas de plumavit y plumas pegadas ad hoc. Se pierde entre montañas de sillas y mesas y decorados pintados de colores primarios llenos de ampolletas que ya no funcionan, y los actores que te miran hacia abajo (aunque midan cincuenta centímetros menos que uno), y rostros que uno reconoce-pero-no-sé-de-dónde te saludan porque saludan a todo el mundo, y se pierde en discusiones sobre quién se maquilla antes y que este color no me gusta y ay hueona hace tanto tiempo que no te veía qué es de tu vida, un eco desde un pasillo, una frase suelta que se arranca de la puerta semiabierta de un camarín y uno ya se perdió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soy el único que me pierdo. Hay un chico al que se le perdió la fama. Lleva meses buscándola en el canal. Viene tres veces por semana y se sienta a comer solo en la cafetería. A veces prefiere quedarse en la fuente, y sólo se sienta. Se puede quedar allí por horas, esperando a ver si la fama se asoma en algún rinconcito, y le dice hola y deja que él la tome y le haga cariñito de nuevo. Una vez me senté con él a conversar durante la hora de almuerzo, y me habló de sus proyectos, de que quería meterse al gimnasio y hacer un disco, y que iba a animar eventos. Parece que los proyectos también se le perdieron porque lo único que cambió fue su color de pelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ratos me da miedo perderme de verdad. Escucho a alguien hablando por mi boca, y no lo reconozco. Esta persona pela y dice que le da lo mismo que echen a una persona con la que ha trabajado durante meses. Dice que así son los ciclos, y que hay que preocuparse de las necesidades del programa, y cambia de tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojalá que este tipo al que le gusta hablar por mi boca no me deje tirado en alguna bodega junto al mono de Guru Guru. Soy alérgico al polvo, y podría ser fatal.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109640834858916384?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109640834858916384/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109640834858916384' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109640834858916384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109640834858916384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/09/lo-desechable.html' title='Lo desechable'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109632026353779845</id><published>2004-09-27T13:54:00.000-07:00</published><updated>2004-09-27T14:24:23.536-07:00</updated><title type='text'>Punto final y nuevo párrafo</title><content type='html'>Bueno, creo que he terminado con buena parte de mi historia. Por lo menos la que importa, la de las raíces y los traumas. Los últimos cinco años me los reservo para flashbacks, aunque les entrego algunos breves datos informativos para que no estén del todo perdidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Como ya aparece en mi descripción, trabajo en la TV. No, no me van a ver en pantalla todos los días (menos mal) aunque en una que otra ocasión me he "colado" por la señal. Mi labor se desempeña detrás de cámaras, y al igual que a los roedores, me encanta meterme en los rincones para lauchear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Si en alguna parte me voy en la paja con alguna película, perdónenme. Trabajé durante un año como crítico de cine, y las malas costumbres se pegan fácil. Especialmente entre ese ejército de petulantes que va a las funciones de prensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Como ya les he avisado, tengo pareja. Hace cinco años. Vivimos juntos en Bellavista, en un departamentito re piola con vista (aunque lejana) al MNBA. Estar casi casado te cambia bastante la vida, así que no esperen que ande con comentarios demasiado prendidos sobre peripecias de dormitorio, aventuras nocturnas ni mucho menos. Si por naturaleza era piola, el aburguesamiento de este semimatrimonio me ha hecho más calmado aún.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Cada cierto tiempo les reiteraré que no me llamo Humberto. La razón de esto es simple: Humberto es el primer nombre que se me ocurrió para poner de usuario en el blog. Pero la verdad es que el nombre es muy feo. En lo personal, me cuestionaría ser amigo de alguien llamado Humberto. Suena como el tipo de persona que escribe con mala ortografía, que tiene espinillas a los 30 y que dedica los fines de semana a recolectar y archivar pornografìa por internet. &lt;strong&gt;N&lt;/strong&gt;o soy un Nacho ni un Matías, pero definitivamente no soy un Humberto tampoco. Así que paciencia, porque me ocuparé de recordárselos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin otro particular por el momento (las cosas están muy aburridas por acá), se despide atentamente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Humberto.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109632026353779845?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109632026353779845/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109632026353779845' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109632026353779845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109632026353779845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/09/punto-final-y-nuevo-prrafo.html' title='Punto final y nuevo párrafo'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109622040835687167</id><published>2004-09-26T09:18:00.000-07:00</published><updated>2004-09-26T19:31:05.810-07:00</updated><title type='text'>Humberto y el sexo</title><content type='html'>No voy a cumplir lo prometido. Lo siento, la verdad es que el matrimonio fue una lata atroz, y lo único que logré fue sentirme pésimo. Pésimo por mi pobre prima, que se casaba con este tipo tan espantosamente feo, que parecía pingüino en un tuxedo arrendado que le quedaba mal, tan aburrido y con tanta cara de no tener idea cómo manejarse en la cama. Pésimo por el ejército de primas que jodían porque no tenía ganas de bailar "son quince, son 20, son 30...". Pésimo por la ginga fome y desagradable y corriente que me chantaron por ser el único que hablaba bien inglés. Pésimo por mis padres, que ya ni siquiera son capaces de dejar de pelear para mantener una pose frente a los demás. Pésimo por un dolor de cabeza horrible, que hizo que mirara a todo en el cristal más negativo que puedan imaginar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que nos vamos a saltar olímpicamente las anécdotas de la jornada, donde su servidor se terminó por ganar el nombre de "pariente antisocial", para continuar con la lata esta de presentarme. Siento que se esté alargando tanto, pero ya falta poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, quedamos con Humberto de 20 años, ya en segundo año de la carrera de periodismo. Humberto se había enamorado hasta las patas de un gringo al que conoció cuando vino de intercambio en cuarto medio, y a pesar del paso del tiempo, seguía medio enamorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esto es lógico; se trataba de un amor platónico. No hay fuerza humana que capaz de pelear con la imaginación autoflagelante del amor platónico, esa que nos lleva a fantasear una y otra vez sobre lo que "pudo haber sido"; la que nos lleva a afinar detalles, intercambiar finales, pensar en las posibilidades... Hasta el día de hoy, con pareja andando bien y todo (llevamos cuatro años, qué más se puede pedir), aún juego con la fantasía de hacer finalmente ese viaje a UK , encontrarlo en alguna calle, tomarme el café y decirle todo lo que he querido decirle. Siete años es demasiado tiempo para aguantarse un discurso en la garganta. No es que crea que haya posibilidad alguna de que pase lo que alguna vez creí que podría pasar -seamos honestos, el tipo siempre fue heterosexual, y lo más probable es que aquello que él nunca pudo "confesar" no era más que un "gracias" sincero, o una frase como "si alguna vez vienes a Inglaterra, no dudes en llamarme, tienes casa" (si no entiendes de qué hablo, remítete a la parte II de este blog). Probablemente le he puesto más y más pimienta a la historia cada vez que la cuento; posiblemente él nunca estuvo tan tenso como me lo imagino ahora, seguramente apenas se acuerda de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero figúrense que están hablando con un idiota que creció entre libros, y que dejó los libros para ponerse a actuar: dramatizarlo todo está en mi sangre. Y las buenas historias hay que corregirlas, exagerar un par de detalles, omitir otros. A estas alturas ya no sé cuánto de mi historia con Hw es verdad y cuánto creación. No tengo idea de cuánto conozco a la persona por la que me estuve obsesionando por años, y que aún me obsesiona lo suficiente como para que le dedique estas palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero bueno, suficiente paja; vaymos a la historia. Lo relevante es que el recuerdo de Howard me mantuvo alejado de las pistas por los dos años siguientes. Yo ya me había asumido, todas mis amigas en la universidad ya sabían que yo era gay (salí del clóset con ellas a finales de primer año), pero la verdad es que nunca había llegado siquiera a besar a otro hombre. Y con el kino de 20 años acumulado, Humberto sabía que ya era como hora de atinar con el desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todas las cartas parecían estar listas para este propósito. Las habilidades sociales de Humberto habían mejorado considerablemente desde su época escolar. El teatro y un grupo de amigos fuerte había ayudado. También el hecho de que la "U" le había permitido partir con &lt;em&gt;tabula rasa&lt;/em&gt;. Entre sus compañeros, era un chico cuico más, percibido como simpático, inteligente, hasta buen partido. Dos de sus compañeras trataron de "atraparlo" antes de que saliera del clóset. H estaba flaco y se veía bien: había bajado como 20 kilos durante las vacaciones del '98-99 (comprensible, estaba con depresión por la ausencia de Howard y no comía casi nada). Empezó a ir al gimnasio. Se vestía con "onda", con chaquetitas de la ropa usada y poleras de colores. Y se dio cuenta de que, sin querer queriendo, estaba en el grupete de las personas "correctas"; que entre sus amigas no sólo estaban las chicas más inteligentes de la generación, sino que varias de las más bonitas. Nunca hubo un afán de hacer grupito aparte; nunca hubo una onda de "somos mejores" ni ninguna huevada parecida. Pero los demás nos miraban y decían "a ellos seguro que les va a ir bien en la vida". H nunca se imaginó que formaría parte de esto. Aunque, claro, le encantaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Humberto no era más Humberto, el de los monos cochinos que miraba hacia abajo cuando le hablaban. Humberto era un "Matías", o un "Nacho" cualquiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero qué mierda pasaba, entonces? ¿Cómo es posible que un Nacho fuera virgen a los 20 años?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, había una trampa. Todos pueden verte como Nacho, uno puede transformarse en Nacho y hasta creerse bastante Nacho. Pero el Humberto que fuiste siempre seguirá adentro. Especialmente cuando se trata de entablar una relación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Súmenle al pánico al rechazo el hecho de que esto "no era normal" (y menos el '99 que ahora), y tenemos la respuesta a esta tardía virginidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Humberto, entonces, partió lento. Con chats. Conversaba con decenas de otros chicos todas las noches en el estudio de la casa. Pasó a las llamadas teléfónicas. Intentó con el phone sex, sin éxito. Pero en el intertanto, se iba haciendo de una red de amigos en la web. Conoció a uno, después a otro. Y finalmente, a JP.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JP era un estudiante de leyes, uno o dos años mayor. Era simpático, quizás un pelo simple. Había estado en sólo una relación, era romántico, tierno. No era demasiado apuesto, pero al menos tenía un bonito cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Humberto y JP se conocieron, fueron al cine, se quedaron caminando por el centro de la ciudad. Esta era la primera vez que se veían. Y JP le dijo, frente al Crowne Plaza, en plena Alameda, algo así como "me gustas". Ese llamado de atención era más que suficiente. Daba lo mismo si JP lo volvía loco o no; lo importante es que estaba vuelto loco de ansiedad, de ganas de dar el paso. Y allí, en plena Alameda, Humberto dio su primer beso. Minutos después, en el parque de la calle Carabineros de Chile (vamos con la ironía), Humberto tuvo su primera relación sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a entrar en los detalles morbosos del asunto. Baste saber que, como era de pensarse, el asunto fue raro e incómodo. Humberto, a pesar de no tener ninguna experiencia, fue el que dio cad uno de los pasos. Por una vez en la vida, tenía que tener los cojones de lanzarse al vacío. Y era esa la sensación, con cada cosa nueva que hacía: como si estuviera en caída libre. La misma adrenalina de montaña rusa. El sexo daba lo mismo, ni siquiera era calentura. Las dos semanas que siguieron, H y JP follaron como enfermos de la cabeza, y luego la relación terminó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los seis meses que siguieron, vivió todo lo que se había guardado. Estuvo un mes con A, el de los ojos bonitos, hombre de 30 bajito y un poco calvo que le enseñó a acariciar y que quería ponerle un departamento para que viviera solo. Resultó que A estaba casado, y a pesar de eso H aguantó que la relación siguiera una semana más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conoció a R, un profesor de Concepción, que vivía con su pareja hace 16 años, en una casa preciosa al lado del lago, con una vida perfecta y la mejor colección de porno y cine gay que hayan visto en sus vidas. Sin quererlo, parece que H coqueteó un poco más de la cuenta, y la noche antes de su partida, R le dio un pequeño beso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conoció lo más sórdido de la escena gay cuando una noche los amigos de R viajaron a Santiago y lo invitaron al Búnker. Después de su primera experiencia en una disco gay, el grupito le ofreció llevarlo a su casa, pero a medio viaje subieron a un médico cubano al auto. Acto seguido estaba en el departamento de uno de estos hombres, todos mayores de 30. Y dos tragos después, H estaba en una dantesca escena de sexo en grupo con cinco hombres más y uno sentado que miraba la escena con cara de Hugh Heffner.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conoció a Dorian, un relacionador público viñamarino que parecía de 27 pero que tenía como 32, que aún vivía con sus padres, que era pésimo en la cama pero que era tan carismático que logró que se medio enamorara en las dos semanas que estuvieron juntos, antes de que D le pusiera los cuernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, como broche de esta fase, tuvo una relación de seis meses con J, periodista simpático aunque completamente perdido, cuyo hobby era reventar la tarjeta de crédito y aparecer en Dicom.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la semana de terminar con él, J estaba saliendo con el primer amigo virtual de H (el mundo es muy pequeño). Pero un fin de semana, chico virtual estaba de paseo en el norte, y J no tenía con quién ir a una fiesta. Invitó a H.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahí empezó todo un capítulo nuevo de esta historia.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109622040835687167?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109622040835687167/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109622040835687167' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109622040835687167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109622040835687167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/09/humberto-y-el-sexo.html' title='Humberto y el sexo'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109609218544746163</id><published>2004-09-24T22:52:00.000-07:00</published><updated>2004-09-24T23:23:49.053-07:00</updated><title type='text'>Intermezzo</title><content type='html'>Muy estimados:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pa los que lean, gracias por leer. Se siente rico esto. Llevo como 3 días en este blog, y las 60 visitas podrán parecerle nada a la mayoría de ustedes, pero a mí me tiene chocho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamento no poder postear nada más contundente que esto por hoy. Como podrán ver los que ya han andado por estos lados, he estado chantándole algunos "goodies" a mis posts. Esto ha requerido de un curso flash de HTML (que hasta el momento no entiendo mucho que digamos), y varias peleas con el blog, que insistía en ponerse gracioso con cada imagen que enchufaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si a esto le sumamos que hoy me tocó una agradable jornada de trabajo de 14 horas, con grabación con LA INTENSA (ya la conocerán) incluida, bueno, la conclusión es que siendo las 2 de la mañana, estoy raja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les dejo, por hoy, un dibujín de yo con mi amigo el polen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y un aviso: mañana me toca matrimonio de una prima. Del lado más frik de la familia. Baste saber que todas las hermanitas de esa rama de mi linaje fueron bautizadas por el mismísimo Papa (sí, Juan Pablo II, antes de la catatonia), lo que no evitó que las reinas hicieran sambacanuta con sus vidas -una madre soltera por partida doble, otra comunista descarriada, et al. So much for Holy Bread.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo y ya estaré de vuelta.&lt;br /&gt;&lt;img src="http://img15.exs.cx/img15/1527/ale6.jpg" alt="Image Hosted by ImageShack.us" /&gt;&lt;br /&gt;PD: No se engañen por el dibujín de mi persona a su izquierda. Los que me cachan sabrán que no soy tan-tan guapo como representa el mono. Por motivos estéticos tuve que reducirme algunos kilos bonus, je je. La nariz me quedó igualita, en todo caso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109609218544746163?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109609218544746163/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109609218544746163' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109609218544746163'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109609218544746163'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/09/intermezzo.html' title='Intermezzo'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109595580044171636</id><published>2004-09-23T07:41:00.000-07:00</published><updated>2004-09-24T22:42:38.040-07:00</updated><title type='text'>Segundas palabras: ¿por qué eres gay?</title><content type='html'>Hay alguien allá afuera?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me imagino que no, no aún.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raro esto de estar conversándole al vacío, pero bue. Supongo que cuando este blog tenga fama mundial y sea motivo de comentario de sobremesa, lo que escribo ahora tendrá algún valor además del terapéutico. Digo, para que uno no crea que uno está perdiendo el tiempo de forma tan re patética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, querido lector-que-no-estoy-seguro-de-si-existes, hoy voy a continuar con la temible lata de presentarme. Podría hacer cosas más interesantes, como contar lo que me ha pasado en el día, pero la verdad es que estoy en mi casa, con una gripe espantosa (auspiciada por la alergia), en pijama con los pelos no demasiado ordenados. Cero glamour, si quieren saberlo. Punto positivo es que estoy casi seguro de que esto del resfriado me ayudará a bajar de peso. Estoy con cero apetito y la verdad es que debo haber secretado al menos un par de kilos sobre la ruma de pañuelitos desechables que me acompaña. Y con eso de que la materia no se crea ni se destruye, a este ritmo debiera estar flaco para el lunes. Además, seguro que los estornudos son buen ejercicio: con mi mietro noventa de estatura, y pulmones a la medida, el acto de reflejo de vaciarlos-ante-la-presencia-de-un-ente-extraño me convulsiona entero, cuál muppet. De hecho, me he medio convertido en la talla del día en mi oficina en la prestigiosa corporación de televisión abierta en la cual trabajo. Conclusión: viva la alergia, que me tendrá delgado y tonificado en una semana.&lt;br /&gt;&lt;img src="http://img65.exs.cx/img65/5382/atchu.gif" alt="Image Hosted by ImageShack.us" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Okey, pensar positivo está funcionando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, en qué estábamos. Ah, sí, me estaba dando al ejercicio egótico de latear al pobre lector desconocido con mi biografía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, don lector desconocido, aquí va la segunda parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedamos en que yo era un egótico, que no lo había pasado muy cachilupi durante la infancia, y que me había metido en teatro. No todo es tan terrible como lo pinté en el capítulo uno (el virus me tenía un poco low) pero si he de creerme, me encuentro ahora con 18 años, entrando a cuarto medio, con una mamá obesa y un montón de complejos en la mochila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los 18 años son re importantes para uno. Primero, porque te conviertes en ciudadano, o sea, cada dos o tres años te dan permiso para perder toda una mañana en una cola eterna con el solo propósito de hacer una raya chiquitita en un papel lleno de nombres que apenas conoces. Desde niño te machacan que esa línea chiquitita es súper importante, porque establece que tú eres una persona que cumple con sus deberes cívicos. Pero la verdad es que esa rayita cagona en grafito Nº 2 imorta re poco: cae dentro de un baúl lleno de miles de rayas chiquititas (y otras un poco más grandes, como frases obscenas), y a la larga te das cuenta de que, mientras más conoces a los caballeros cuyos nombres están en el papelito, menos ganas te dan de hacerles el favor de la raya chiquitita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay otras cosas: puedes aprender a manejar, y obtener el derecho de romper las reglas de tránsito. Esto es fundamental en la vida de muchas personas, que gracias a la licencia terminan como sujetos de programas como E-24 o en el noticiario. Un poco de sangre mediante, y eres famoso por un día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También se supone que es importante porque puedes emborracharte de forma legal. Aunque la verdad es que uno viene curándose desde que era chiquitito, así que sabe que esto es mentira. Humberto ya se había curado tanto que para cuando cumplió los 18 el alcohol no le gustaba demasiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en general, los 18 son importantes porque te han machacado que es el momento en que te cambia la vida, el momento de tomar decisiones, el momento de encauzar el rumbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O sea, los 18 años son &lt;em&gt;el&lt;/em&gt; momento de la vida para estar completamente cagado de susto sin que te lo puedan echar en cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, era época de decisiones, y Humberto sabía que ya era como hora de que se hiciera cargo del hecho de que le gustaban los niñitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a responder aquí a la pregunta que tantas amigas y amigos me han hecho hasta el cansancio: ¿Cuándo se da cuenta uno que es gay?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta es que, con precisión, es imposible saberlo. Reconstruimos y corregimos nuestra historia todo el rato; reinterpretamos los hechos y los ordenamos para que tengan la forma de una narración coherente, aunque la "realidad" de la vida es cualquier cosa menos coherente. Cuando yo les cuento esta historia, y cuando ustedes me cuenten la suya, lo más probable es que van a omitir, por ejemplo, el hecho de que en medio de los hechos que describen, ustedes fueron al baño. Y eso que fueron al baño varias veces. Digamos que uno va al baño tres veces al día, y que se demora como promedio 8 minutos por vez. Uno pasaría dos horas y 48 minutos en el baño a la semana. Olvidándose de problemas gástricos que podrían aumentar este número, estamos hablando de 2628 horas de tu vida a los 18 años. O sea, como tres meses y medio de tu vida; más tiempo del que pasé en Inglaterra y Perú juntos. Más tiempo del que pasé enamorándome de varias personas. Más tiempo del que había pasado pololeando a los 20. Para qué hablar del tiempo que pasé durmiendo: 6 años de mi vida a los a 18, 8 años y cuatro meses a la fecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así como uno omite, reconstruye y reinterpreta. Dependiendo de cómo te ves en este momento, un recuerdo de la infancia puede ser una u otra cosa. Según yo, cuando toqué esa abeja a los tres años, lo hacía por goce estético. ¿Puede un niño de 3 años experimentar eso? Probablemente no. Es posible, incluso, que yo no tenga esa memoria; que me hayan contado la historia cuando yo tenía, digamos, cinco años, y que en ese momento me haya formado una imagen del asunto, y que esa imagen haya quedado en mi memoria-como-memoria. A todos les debe haber pasado que se acordaban de alguien de cuando eran chicos, y luego ven una foto de esta persona, y resulta que la persona de la foto es harto menos parecida a la imagen que uno tenía de ella de lo que nos gustaría. El cerebro es un buen lugar de almacenamiento de información, pero de fidedigno tiene bien poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que no me crean mucho. O sea, créanme, pero tengan claro que puedo estar mintiendo sin quererlo. Todos lo hacemos. La testigo clave lo hace. Quizás hasta Gemita Bueno ha dicho la verdad en cada una de sus declaraciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero bueno, vamos a mi historia, como voy a contarla desde este punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que de bien chico me gustaban las niñas. La atracción física en los infantes, en todo caso, tiene muy poco que ver con el concepto romántico que tenemos de grandes. En varias especies de primates superiores, uno de los factores claves en la lucha por la supremacía en el grupo tiene que ver con la cantidad de especímenes del sexo opuesto que están dispuestos a aparearse con él. Así que, desde pequeños, los primates utilizan varias tácticas para hacerse cercanos a las hembras. Entre los seres humanos, hasta en los grupos más infantiles, siempre hay una o dos hembras alfa: obtener los favores de ellas es difícil, pero te asegura una posición y un respeto de tus pares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi curso de primero básico la hembra alfa se llamaba Constanza. A pesar de su porte, Humberto no creía tener la fuerza física para conquistarla mediante la humillación de sus pares, así que había utilizado otra estrategia para acercarse a ella. Humberto jugaba con ella, de igual a igual. Era de los pocos machos que se prestaban para las recreaciones de escenas arquetípicas de los simios adultos, como el juego del doctor y la enfermera, o el papá y la mamá. Mediante esta estrategia, Humberto logró que Constanza lo nombrara en la exclusiva lista de los invitados a su cumpleaños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el tiempo, Humberto decidió que era hora de dar otro paso más. La idea le vino luego de encontrar, en el patio del colegio, una piedra cuya forma se asemejaba a un corazón. Humberto tomó la piedra, la limpió, y la pintó con lápiz de un color rojo. Aunque el lápiz no se fijaba muy bien en la superficie de la piedra, Humberto supuso que Constanza entendería la idea: si yo te entrego esa piedra, te estoy entregando mi cariño. Si tú la aceptas, somos novios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no funcionó. Puede ser que Constanza no haya sido lo suficientemente imaginativa para ver que la piedra representaba un corazón (de hecho, hasta la media nunca fue demasiado lúcida). Puede ser que Constanza haya sido abiertamente cruel. O que, simplemente, haya tenido un mal día. El asunto es que, cuando Humberto le entregó la piedra, Constanza la miró con bastante desprecio (puede haber pronunciado un "¿qué es esto?"), y la lanzó lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Humberto y Constanza no volvieron a jugar al doctor y la enfermera después del incidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de eso, no recuerdo mayores incidentes con mujeres. Creo que Humberto buscó la piedra, y en una de las maniobras más humillantes de su vida, se la entregó a otra de las hembras del grupo, de nombre Paz. Aunque suene improbable, ella hizo lo mismo que Constanza. Sólo que en esta ocasión no pudo volver a encontrar la piedra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El valor simbólico de la roca era muy fuerte para Humberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* * * * *&lt;br /&gt;&lt;img src="http://img59.exs.cx/img59/3647/piedrecita.gif" alt="Image Hosted by ImageShack.us" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un año después, él ya se había acostumbrado a pasar los recreos dibujando en su cuaderno. Una de las hembras más débiles del grupo, Jacqueline (que había sufrido de labio leporino, hablaba un poco mal y tenía una forma un poco rara de caminar) se acercó en varias ocasiones a Humberto. Le alababa sus dibujos, trataba de ser su amiga. Pero Humberto no veía que, en estos gestos, Jacqueline le estaba entrgando su piedrecita a él. O peor aún, se daba cuenta, pero sentía que recibir la piedrecita sería como aceptar que estaba destinado a ser el macho gamma, el que nadie quiere y que se tiene que contentar con lo que le llega. Así que Humberto la utilizaba, dejaba que se acercara y que alabara sus dibujos (bastante buenos para un niño de segundo básico), pero cada vez que se acercaba de más, él la rechazaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una ocasión, años después, Humberto salió sorteado como amigo secreto de Jacqueline. Ella le compró tres libros de la serie "Elige tu Propia Aventura", libros a los que Humberto era muy asiduo. Pero cuando los recibió, él se sintió tan humillado de ser el amigo secreto de la hemgra gamma, que hizo como que no le gustaba el regalo. Humberto ha borrado el recuerdo de la cara de Jacqueline ante el rechazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El momento exacto en que a Humberto le empezaron a llamar la atención sus compañeros es impreciso. Puede haber empezado como una especie de admiración narcisista, con el deseo de ser el otro. En una ocasión, en cuarto o quinto básico, Humberto entró a los scout, por presión de su madre. En la primera junta, un día sábado por la tarde, los alinearon a todos en uno de los patios. Todos se presentaron, y se presentó además un chico nuevo, un año mayor, de pelo castaño, muy apuesto. H recuerda haber sentido una atracción inmediata hacia él, como un deseo muy fuerte de ser su amigo. Quizás esta sea la primera vez en que este deseo homosexual se hacía tan evidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el llegar de la adolescencia, este deseo se fue haciendo más fuerte. Para séptimo básico, H sabía que sentía una atracción poco natural hacia varios de sus compañeros, pero trataba de ignorarla. En poco lo ayudó que, en una clase de educación sexual, el Padre Cooper (sacerdote anglicano, padre de uno de sus compañeros, profesor de religión y payaso frustrado) hubiera usado a su títere, Juanito, para explicarle a H lo que sentía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cooper: "Juanito, qué te pasa"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juanito: "Estoy triste"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: "Why, Juanito?" (estaba en un colegio británico)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J: "Es que parece que..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: "Qué cosa?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J: "No lo puedo decir".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: "Pero dime, Juanito. Si no conversas las cosas, no se pueden solucionar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J: "Es que parece que me gusta un compañero"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: "¿En serio?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;J: "Sí, en serio".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C: "No te preocupes. Es normal que a tu edad te gusten algunos compañeros de tu mismo sexo. Eso se te pasará con los años".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y poco después, Juanito tomaba una pistola de agua y nos mojaba a todos, en medio de los gritos de mis compañeras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa puta clase me cagó la vida. Hizo que pasara toda mi adolescencia esperando el momento en el que se me pasaría esta puta enfermedad. Hasta tuve un breve pololeo, muy traumático, con una chica un año menor. Ella era una misfit, y era muy infeliz; yo era un misfit, pero no era tan infeliz. Yo escribía, mis cuentos eran publicados en las revistas del colegio y me llevaban a concursos. Ella escribía, y quería que sus poemas fueran publicados en las revistas del colegio e ir a concursos. Ella se enamoró de lo que quería ser (un poco menos histérica, un poco mejor escritora -aunque la verdad es que era muy buena, pero prefería no verlo). Yo no me enamoré nada, y simplemente la utilicé para ver si se me quitaba esta malaria. Duramos creo que dos semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras, hervía de deseo cada vez que entrábamos a las duchas y me tocaba ver los cuerpos cada vez mejor desarrollados de mis compañeros. Crecían los pectorales, los glúteos y los bíceps, los genitales dejaban de ser ese punto patético que colgaba entre nuestras piernas para volverse fuertes, gruesos, llenos de pelo. Yo miraba a mis compañeros, me memorizaba las formas de sus rabos, al punto en que podría describirlas o dibujarlas, detalle a detalle. Me encantaban, pero me odiaba cada vez que me dejaba fantasear con esto. No me masturbé hasta muy tarde; pensé en volverme cura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tercero medio compré una revista porno gay, mientras estaba en Londres (nunca me habría atrevido a hacerlo en Santiago). Supongo que ahí como que asumí que no había vuelta atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen, me odiaba un poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* * * *&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces llegué a cuarto medio. Y conocí a Howard.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él era un estudiante de intercambio. Venía de inglaterra, del colegio Westminster, e iba a estar con nosotros durante dos meses y algo. Estaba en mi clase de inglés (literatura A1) y en mi clase de Historia Universal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conversábamos, pero no demasiado. En un comienzo, él se hizo más amigo de los estudiantes extranjeros. Pero yo trataba de acercarme; los chilenos bilingues siempre nos obsesionamos por los extranjeros, porque nos permiten imaginarnos una existencia posible en un lugar muy lejano al que nacimos y con el que siempre hemos soñado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Howard era menudo, no habrá medido más de un 1,70. Tenía las cejas gruesas, ojos café, y una cara simpática un poco de duende. No era demasiado atractivo, pero nada de feo tampoco. Sobre todo, sabía mucho de literatura, películas y música. Los estudiantes extranjeros con los que se juntaba no sabían mucho de literatura, películas y música. Así que yo y Howard empezamos a hablar sobre esos temas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzamos a pasar los recreos fumando en las canchas. Después de clases íbamos a jugar pool al Country Club (en unas mesas ínfimas, realmente ridículas). Él me enseñó algunos trucos, porque yo era pésimo, a pesar de que tenía una mesa en mi casa. Lo invitaba a jugar pool a mi casa. Él me invitaba a jugar nintendo a la casa de su "host". Lo llevé a conocer la Blondie, y lo pasó bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, conversando, estiró los brazos y se le levantó la camisa. Pude ver su ombligo, y una pequeña mota de pelo que partía delgadamente allí, apuntando hacia abajo, hacia sus pantalones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese pasillo, en ese recreo me di cuenta de que en verdad no era la amistad de Howard lo que buscaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo siguió más o menos igual. Cada vez pasábamos más tiempo juntos. La mejor tortura de mi vida. Howard tenía polola en Inglaterra, y aunque no la hubiera tenido, yo no me habría atrevido a decirle nada. Me contentaba con contemplarlo como imbécil, acompañarlo todas las tardes, hacer que su breve estadía en Chile fuera lo más agradable posible, para que, ojalá, no se olvidara completamente de mí cuando se fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día antes de su partida, le organicé una fiesta de despedida en mi casa. Vinieron algunos amigos míos, algunos amigos mutuos y muchos amigos de su host que nos desagradaban a ambos. Yo ya no tenía piedrecitas pintadas, pero tenía una pareja de toros de bronce con los ojos de vidrio rojo que había comprado en Perú. Tomé uno de los toros y se lo regalé. Él me dio un cassette de Scott Walker, y bajamos a la sala de pool.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Howard estaba un poco extraño, medio turbado. Entonces me dijo que me tenía que contar algo, algo muy importante. Yo le dije bueno, cuéntamelo. No, no aquí, me dijo. Tiene que ser en algún lugar privado. Yo le dije que saliéramos al jardín. Afuera la noche estaba fría, y se escuchaba el ruido de la música desde la sala de juegos. Pero estábamos solos. Y entre mis costillas una cosa saltaba como enferma, desesperada por salir. Howard se demoraba en hablar. Lo que tenía que decir era algo difícil, olía a confesión. Como a esa confesión que yo nunca me hibiera atrevido a decirle a él. Por favor, dios mío, que me diga lo que quiero escuchar, que me diga lo que quiero escuchar, no puedo creer que esto esté pasando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Howard abrió su boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mi perro, un pastor alemán grande y bruto, entró en escena, corriendo desde el otro lado del jardín, saltó sobre Howard (no muy amigo de los caninos), que huyó despavorido, yo traté de agarrar el perro, pero Howard había entrado. Se había perdido el momento, para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, fui a despedirme brevemente de él antes de que tomara el avión. Durante un año nos escribimos cartas, sin que nadie mencionara esa noche. Terminó el colegio, di la PAA, entré en la universidad. Howard terminó sus A-Levels, y decidió venir a Chile a viajar antes de entrar en la universidad. Empezamos a arreglar un viaje mochileando por el sur de Chile: era el minuto para contarlo todo, sacarse la espina de una vez, pero otro perro entró al juego cuando arrestaron a Pinochet en Londres y de repente no era tan buena idea para un inglés venir a vacacionar a Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos meses después dejamos de escribirnos. Sé que él entró a estudiar Inglés a Cambridge, pero el último dato sobre él que he encontrado en Internet es de hace más de tres años, un artículo suyo sobre cine en una revista universitaria. Howard desapareció de a poco, nunca pasó nada, pero daba lo mismo: estuve más de dos años y medio de mi vida enamorado de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mierda el padre Cooper. Cuando uno se enamora se da cuenta que todo lo demás da lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Humberto era completa, total, absoluta y maravillosamente maricón.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109595580044171636?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109595580044171636/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109595580044171636' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109595580044171636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109595580044171636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/09/segundas-palabras-por-qu-eres-gay.html' title='Segundas palabras: ¿por qué eres gay?'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8344279.post-109589071813399062</id><published>2004-09-22T15:03:00.000-07:00</published><updated>2004-09-22T15:05:18.133-07:00</updated><title type='text'>Primeras frases</title><content type='html'>Me imagino que esto les pasa a todos. Después de tomar la decisión de realizar un blog, quedarse como idiota mirando por minutos el vacío de una pantalla en blanco. Y empezar a escribir la primera huevada que se le viene a la cabeza, con el único y simple propósito de que la pantalla deje de reírse de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Irritante, la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, me presento. De aquí en adelante me llamaré Humberto. El nombre, que no tiene nada que ver con el que mis cristianísimos padres me chantaron en la infancia, es el de uno de mis personajes literarios favoritos. Asumo que el nombre es horrendo, pero allá va. Supongo que, con esta alergia que me carcome hasta las patas, en este momento no estoy demasiado atractivo de todas maneras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando era pendejo leí algo sobre las personas que tienen alergias y son cortas de vista. Decía que buena parte de los grandes creadores habían tenido alergia y anteojos. ¿Qué huevada, no? Pero resulta que para un pendejo con arrogancia endógena, que además era bueno para escupir palabras sobre papel (costumbre que desafortunadamente he ido dejando de lado con los años), bueno, resulta que me creí, a los 15, destinado a la grandeza. Esta idiotez ha seguido siempre en alguna parte de mi cabeza (en estos momentos la tengo localizada entre el cerebelo y la nuca) y ha sido una constante que atraviesa mi vida. Así que, querido lector, si a ratos me encuentras arrogante, insoportable, pomposo, lo que sea, no estás equivocado. No te sientas una mala persona. No te sientas pelador ni chaquetero. No estás equivocado: soy todas esas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, contemos la vida en cuento corto. Nazco en una clínica pequeña en 1979, en esa época en que en Chile los dólares estaban empezando a entrar a mares, sin que nadie sospechara la crisis que se avecinaba. Mi padre era un ingeniero, de familia de clase media alta, alumno del Instituto Nacional y gran promesa de una empresa manufacturera. Mi madre era una señora verdaderamente bellísima, de rasgos angulosos, nariz recta, sonrisa perfecta, hija de un español del Winnipeg (hay una linda historia allí que contaré en algún post futuro) y una señora que venía de una familia muy importante en un pueblo que no le importa a nadie. Si han escuchado eso de ser cola de león o cabeza de ratón... bueno, eso último eran ellos, en alguna época, antes de que les robaran todo, quedaran en la calle, y el lote de 11 hijas tuviera que llegar a Santiago a estudiar para profesora normalista o funcionario cívico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De mi abuela, mi madre heredó el orgullo social, el clasismo, y la cara armoniosa de chiquilla de la Belle Epoque (imagínense a Antonia Zegers... algo así era ella). De mi abuelo: la nariz marcada, los ojos claros y la mirada taciturna de exiliado. Ella siempre vivió en Chile, pero parece que la pena es hereditaria. Como que nunca ha pertenecido a ninguna parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual en ese entonces eran felices: mi viejo con mostacho, mi madre con cintura. Y nací yo. De los tres primeros años de mi vida conservo fotos varias, casi todas en blanco y negro (menos mal, porque las fotos en colores de esa época están todas verdiazules). Y un solo recuerdo: yo, en medio de un pastizal, mis padre en vacaciones, fascinado por una abeja. La miraba, la encontraba bellísima, la observaba, y la toqué. Corte a mi dedo sangrando, sostenido sobre un chorro de agua fría en la cocina de la cabaña. Tarán: mi primer trauma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo trauma vino poco después, cuando Madre quedó embarazada de nuevo, volvió del hospital, y en mi rinconcito en la cama de papá y mamá había una cosa chica, roja y ratonil. Era de noche, ellos no se despertaron para consolarme, y yo no molesté. Me di media vuelta, volví a mi pieza y sentí que me habían reemplazado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, vamos a hacer fast forward. Yo crecí y estalló la crisis económica (eso explica los horribles chalecos dignos de fashion emergency que me ponían en las fotos de esos años). Mi papá viajaba mucho y me traía cosas de afuera, llenas de botones, lucecitas y ruiditos, pero mi hermano chico me las rompía todas. Cuando entré al colegio, era el chico gordito de la clase, característica que le debo enteramente a la histeria de mi madre, que tomaba 10 litros de leche diarios mientras me amamantaba. Como buen chico gordito, fui despreciado por mis compañeros. Más aún cuando me volví "el mateo". Así que, sin muchos amigos, me dedicaba a dibujar en los recreos, o consultar los libros en la Biblioteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero y segundo básico fueron los libros de preguntas de Charlie Brown. En tercero los dejé por unas pequeñas ediciones sobre parapsicología; cualquier pregunta que tengan sobre fantasmas, vampiros, poltergeis, etcétera, aquí estoy para servirlos. Cuarto fueron una serie de libros ilustrados sobre mitología griega. No era la cultura lo que me atraía entonces, sino los primeros destellos de una creciente sexualidad. Me explico: los libros estos tenían ilustraciones de unos depurados monos piluchos, que aunque no tenían ni pezones ni genitalia, satisfacían mis impulsos de pendejo. Miraba con especial interés las líneas simples con las cuales el artista (bastante mediocre, por lo demás) dibujaba los culos perfectos de los titanes en la batalla por el dominio en el universo. Debo haber pedido esos libros para llevarlos a mi casa unas 500 veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé a llenar cuadernos anillados con dibujos de mujeres y hombres en pelotas. Las mujeres las dibujaba porque me lo pedían mis compañeros, y porque de verdad las dibujaba bien. Los hombres, por interés personal. Una vez la profesora encontró estos cuadernos. Ni se fijó en las alambricadas historias que construía entre uno y otro dibujo de un pilucho, sino sólo en los monos desnudos. Fui humillado en frente de toda la clase. Y pasé a ser conocido oficialmente como Humberto, el de las monas piluchas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese entonces mi madre aún era bella y estaba estudiando periodismo. Parecía que iba a cumplir el sueño de su vida y transformarse en una persona feliz. Así que mi padre la dejó embarazada y mi ella tuvo que dejar la carrera. A fin de cuentas, él acababa de construir una casa en el barrio alto y necesitaba a la Señora Humberto a su lado para llenar la foto perfecta. Así que mi madre, como respuesta, decidió arruinar la foto. Nunca trató una depresión post parto que la acompaña hasta hoy, y se fue escondiendo detrás de kilos y kilos de grasa. Lo único reconocible que se asoma de la masa actual es su prominente nariz recta, que sigue apuntando hacia adelante. Como si fuera la única parte de su anatomía que no se resigna a la voluptuosidad fláccida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde esos años el ambiente en mi casa se fue volviendo cada vez más gris. En el colegio las cosas no iban mucho mejores. Mis "amigos" jugaban a esconderme los zapatos. Como yo era muy alto, era todo un desafío para este ejército de enanos dominarme y lograr que terminara en el piso y descalzo. La humillación, en todo caso, me entretenía. De ese grupo de chicos uno es alcohólico, otro se suicidó y el otro quedó vegetal en un accidente de auto hace cuatro años.&lt;br /&gt;Kilos extra y todo, no estoy tan mal parado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me metí a scout, lo pasé pésimo, y tuve un crush con un compañero. Volvió la democracia, mi familia se deprimió, hice el SIMCE. Me metí a teatro, hice montones de obras y encontré un nuevo grupo de amigos entre chicos dos años mayores que yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi vida empezó a ir mejor. Tenía más confianza, y con los chicos de teatro fuimos a Perú y después a Irlanda e Ingleterra. Presentábamos obras en inglés y la gente nos aplaudía; a los ingleses les hacía cariñito en el ego recibir sus textos de Shakespeare regurgitados por chicos del tercer mundo. Aunque igual hay que decir que éramos buenos, de verdad buenos. Hacíamos pedazos de obras en las calles de pueblitos medievales, en fábricas abandonadas, en teatros, sobre los rieles en estaciones de trenes, en medio de las ruinas incas de Maccu Piccu, y la gente se paraba y nos miraba y nos aplaudía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fama, aunque dure dos minutos, es una cosa peluda. La fama, hasta la más ordinaria, la de que la gente te reconozca una sola vez en la calle y te salude porque túeres el tipo del poster de la obra que resulta que está pegado por todas las calles de Sligo, o de una ciudad pequeña de Irlanda cuyo nombre no recuerdo. Es fuerte. Te provoca una mezcla de verguenza y orgullo. Como que uno no es nadie para que te anden aplaudiendo, pero sigan, por favor, que se siente increíble. Hasta el día de hoy planto esta gira en mi currículo, y trato de mencionarla a cuanta persona conozco, deslizándola en la conversación cada vez que alguien habla de un viaje, aunque el tema en cuestión sea "el fin de semana pasado fui a Viña, ¿qué hiciste tú?". Ahora mismo lo estoy haciendo con ustedes. Es comprensible: se trata del punto climáctico de la historia de mi ego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no es un mal clímax. Es momento de ir a unos comerciales. Esta presentación fragmentada seguirá otro día.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8344279-109589071813399062?l=rightenelmedio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/feeds/109589071813399062/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8344279&amp;postID=109589071813399062' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109589071813399062'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8344279/posts/default/109589071813399062'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rightenelmedio.blogspot.com/2004/09/primeras-frases.html' title='Primeras frases'/><author><name>Humberto H.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06513134600609723774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://img54.exs.cx/img54/6515/yo8.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
